sábado, 4 de abril de 2026

La envidia según la psicoanalista Melanie Klein.

La psicoanalista Melanie Klein nos dejó interesantes y profundas reflexiones sobre la envidia. La envidia es mucho más oscura de lo que parece: es el deseo de arruinar aquello que se admira, precisamente porque el otro lo posee y nosotros no.
La envidia no busca igualar al otro, ni inspirarse a partir de sus logros. Implica la destrucción de lo que admiramos, de lo que deseamos, de lo que nos moviliza. En el fondo, de lo que nos motiva. Es una especie de autoagresión. Ahí radica su mayor tragedia.
Según Klein, quien envidia no tolera que algo valioso exista fuera, y entonces lo devalúa, lo sabotea, lo mancha con críticas, menosprecio y arrogancia. En definitiva, quien envidia, no obtiene ninguna ganancia. Queda con las manos vacías, desencantado, rencoroso y con el dolor secundario a la autoagresión.
Otro aspecto triste de la envidia, es que la envidia nos aísla. Nos impide agradecer, admirar sanamente y vincularnos con los demás desde un lugar genuino. Convierte cada logro ajeno en una herida propia.
Klein señaló que la envidia genera una culpa corrosiva. Quien envidia sabe que ha deseado el mal del otro, y eso genera un agobio, pesa, aunque no siempre sea reconocido.
Lo más triste es que la envidia, es una forma de sufrimiento silencioso. Quien envidia no disfruta de su propia vida; está ocupado destruyendo su propia motivación, mirando la vida del otro con resentimiento.
La invitación es a reflexionar, mirar hacia adentro, con honestidad. Reconocer la envidia puede ser el primer paso del camino a la libertad. 

Psicólogo Jorge Salazar
www.suterapia.cl 

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