Antes que
todo quisiera referirme al concepto de psicosis infantil en el interior de la historia de la
psicopatología, contextualizar su construcción. Siguiendo a Bercherie (1988),
es posible fijar en el nacimiento de la psicopatología, tres periodos
históricos. El primero abarca los tres primeros cuartos del siglo XIX y se
desarrolla en torno a la discusión de la idea del retraso asociada al concepto
del idiotez o odiocia. La noción de idocia, fue creada por Esquirol (1820) para
dar nombre al único trastorno existente representado por el retraso. Dicho
retraso para algunos autores será un déficit global y definitivo, mientras que
para otros, es más bien un déficit parcial y que podría ser superable. En este
periodo se gestan importantes líneas de educación especial para superar el
único trastorno infantil inventado, la idiotez.
El segundo periodo se inicia en
1880 y se caracteriza por la escritura de un conjunto de tratados de
psiquiatría infantil y la creación de una clínica psiquiátrica del niño, que es
básicamente una copia de la psiquiatría del adulto. Lo anterior podría ir de la
mano con alguna perdida de interés en la psiquiatría del adulto y su
investigación, una necesidad de ampliar el campo de trabajo de trabajo e
influencia de la psiquiatría. Desde este segundo periodo se piensa que la
locura presente en los niños es la misma que la de los adultos. Es probable que
estos prejuicios se mantengan aún para algunos profesionales y estén a la base
de los estudios que determinan que la psicosis infantil puede ser diagnosticada
confiablemente con los mismos criterios de las psicosis del adulto. (Spencer, EK y Co. 1994. Mcclellan, JM, 2000)
En
este tiempo aparece el segundo nombre vinculado a la psicosis infantil. Es el
nombre de “dementia precocissima” estrechamente
vinculado a la psicosis o esquizofrenia adulta conocida como demencia precoz. Posteriormente se realizó la diferenciación
entre psicosis de inicio temprano, generada hasta los tres años y la psicosis
infantil tardía que se manifestaba posteriormente a los cinco años de edad. Esta
diferenciación, además permitió separar el autismo de las denominadas psicosis
verdaderas (Nasrallah HA, Smeltzer, DJ, 2002). De manera contemporánea, la clasificación francesa de
trastornos mentales, se refiere a “psicosis de tipo esquizofrénico” al
referirse a las psicosis infantiles la que es diferenciada a la “psicosis
esquizofrénica” del adulto.
El
tercer y último periodo de la psicopatología infantil, se extiende según
Bercherie desde 1930, en él predomina el
enfoque psicoanalítico, el que dicho sea de paso, posee una teoría compleja
para comprender el concepto de psicosis, tanto la adulta como la infantil. Como
parte del constructo teórico psicoanalítico, es posible encontrar la idea de
las series complementarias en la causalidad de los trastornos mentales, idea a
la que me he referido en otro escrito.
Como he
planteado de manera general también en el escrito antes mencionado, no es
conocida una causa aceptada de manera unánime por el conjunto del mundo
científico para explicar las psicosis y en específico, las esquizofrenias.
Alguna de las hipótesis en boga actualmente, son:
- la
hipótesis de la dopamina,
- la
hipótesis de los ventrículos cerebrales,
- La
hipótesis genética,
- La
hipótesis de disfunciones tróficas en el desarrollo cerebral, la hipótesis
viral, etc.
Por lo
anterior es que me remitiré a nombrar solamente algunas características de las
psicosis infantil. No puedo referirme en extenso a la hipótesis psicoanalítica
que la explica pues, para eso es necesario comprenderla en el interior del
andamiaje conceptual psicoanalítico, uno extenso y complejo de abordar en esta
nota.
Algunas de las características que es posible generalizar y
atender en el caso de las psicosis infantil son:
Que se relacionan con una mayor importancia de los factores
congénitos o hereditarios en comparación con la esquizofrenia del adulto.
Algunos estudios permiten pensar que incluso la importancia del factor genético
es mayor de generación en generación de los portadores, es decir, mientras mas
generaciones de esquizofrenia se presenten más grave y más prematura será la
esquizofrenia.
En las psicosis infantil la conducta premórbida estaría
fuertemente asociada con el pronóstico del trastorno. Esto quiere decir que si
bien los niños psicóticos pueden presentar, antes de la psicosis, problemas de
aprendizaje, de comportamiento o afectivo distintos. En la medida en que fueran
menores estas disfunciones anteriores a la crisis psicótica, mejor será el
pronóstico posterior.
Las psicosis
infantiles son mucho menos frecuentes que las psicosis del adulto, se piensa
que solamente el 0,1% al 1% de las esquizofrenias son producidas antes de los
diez años de edad. (Galdos
PM. Van Os JJ. Murray, 1993)
Las psicosis infantiles, pueden ser reconocidas como la peor
manifestación de las psicosis y, por tanto, en general tienen peor pronóstico
que las psicosis del adulto que ya tienen un pronóstico desalentador en las
psicosis esquizofrénicas sistemáticas. (Una de las clasificaciones de las
psicosis las divide en psicosis cicloides, que luego de las crisis dejan muy
pocas o ninguna secuela y, por otra parte las psicosis esquizofrénicas
sistemáticas, en las que quedan muchas secuelas y síntomas cada vez mayores
entre las crisis, son más degenerativas, por llamarles de alguna forma)
Las psicosis infantiles generalmente
tienen un inicio insidioso. Es decir devienen posteriores a la manifestación de
signos en principio sutiles y progresivos, relacionados con la atención,
concentración, conductuales y afectivos (Moreno y Co, 2007)
.
La idea de que la esquizofrenia infantil esta relacionada, en
mayor medida que la adulta, a importantes causas genéticas que afectan el
desarrollo de la capa embrionaria ectodérmica, sugiere pensar que existen
algunas anomalías físicas menores, que se presentan, aunque no en todos, en
algunos de los casos. A continuación una lista de estos posibles signos físicos
menores:
Cabeza
1. Cabello eléctrico fino
2. Dos o más remolinos en cuero cabelludo
3. Circunferencia de cabeza
fuera del rango normal
Ojos
4. Epicanto (pliegue de piel en el canto
interno del ojo)
5. Hipertelorismo
(ojos con amplia separación)
a. Distancia cantal
interna b. Distancia cantal externa c. Distancia interpupilar
Orejas
6. Posición
de las orejas
(implantación baja)
7. Lóbulos de las orejas adherentes
8. Orejas
malformadas
9. Orejas asimétricas
10. Orejas suaves y blandas
Boca
11. Paladar ojival
12. Lengua con arrugas
13. Lengua con parches
lisos y rugosos
Manos
14. Quinto dedo curvado
15. Pliegue palmar transverso
único
Pies
16. Tercer dedo más largo que
el segundo
17. Sindactilia
parcial (fusión) de los dos dedos medios
18. Espacio entre el primero y segundo dedo Lista tomada de Schiffman, J y Co. (2003)
Los niños psicóticos manifiestan marcadas diferencias en sus conductas con las de los niños que no sufren el trastorno. Son niños que lejos de disfrutar del juego y de relacionarse con otros niños, toman marcada distancia de ellos, no participan del juego. Podrían manifestarse más preocupados de aislarse de los otros niños en algún rincón, o a manifestar conductas de terror frente a las espantosas imágenes de sus alucinaciones. Las mismas, pueden presentarse como imágenes monstruosas de contenido oral-canibalístico, podrían ser perseguidos en sus alucinaciones, por bocas gigantes, devoradoras y monstruosas que amenazan con desmembrarles (Dolto, F.1989)
En lugar del deseo de generarse un esquema para explorar el mundo a través del juego, puede ejecutar conductas más arcaicas como el olfateo compulsivo y repetitivo.
La presencia del otro, ya sea cuidadores u otros niños, lejos de invitarle a la interacción puede empeorar los síntomas de agresividad o de las conductas antes relatadas. El otro, necesario para el desarrollo y la adquisición de las herramientas propias de la supervivencia, no le ayuda a procesar ni adquirir dichas herramientas, sino que le perturba gravemente pues, implica la amplificación de la sintomatología o, simplemente le es indiferente. Para el niño psicótico el otro no es un auxiliar, ni un apoyo. Existe el otro sólo como un simple "objeto" más.
18. Espacio entre el primero y segundo dedo Lista tomada de Schiffman, J y Co. (2003)
¿Cómo podría comportarse un niño
psicótico?.
Los niños psicóticos manifiestan marcadas diferencias en sus conductas con las de los niños que no sufren el trastorno. Son niños que lejos de disfrutar del juego y de relacionarse con otros niños, toman marcada distancia de ellos, no participan del juego. Podrían manifestarse más preocupados de aislarse de los otros niños en algún rincón, o a manifestar conductas de terror frente a las espantosas imágenes de sus alucinaciones. Las mismas, pueden presentarse como imágenes monstruosas de contenido oral-canibalístico, podrían ser perseguidos en sus alucinaciones, por bocas gigantes, devoradoras y monstruosas que amenazan con desmembrarles (Dolto, F.1989)
En lugar del deseo de generarse un esquema para explorar el mundo a través del juego, puede ejecutar conductas más arcaicas como el olfateo compulsivo y repetitivo.
La presencia del otro, ya sea cuidadores u otros niños, lejos de invitarle a la interacción puede empeorar los síntomas de agresividad o de las conductas antes relatadas. El otro, necesario para el desarrollo y la adquisición de las herramientas propias de la supervivencia, no le ayuda a procesar ni adquirir dichas herramientas, sino que le perturba gravemente pues, implica la amplificación de la sintomatología o, simplemente le es indiferente. Para el niño psicótico el otro no es un auxiliar, ni un apoyo. Existe el otro sólo como un simple "objeto" más.
Para finalizar, me gustaría
destacar que el pronóstico del tratamiento de este trastorno, al igual que el de la mayoría de
los trastornos mentales graves, está asociado a su detección precoz e
intervención temprana. Lo anterior debería ser suficiente fundamento como para
evaluaciones preventivas durante el desarrollo del niño. Especialmente de
aquellos que dejan ver algunas conductas que los padres perciben como extrañas
o alarmantes. Consultar, en todos los casos, es mucho más beneficioso que
enfrentar los costos y sufrimiento que estas enfermedades implican cuando no
son tratadas con anticipación.
Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.
Very interesting, I'm following you, I will be reading your blog regularly :)
ResponderEliminarThank you very much. It is a pleasure.
EliminarES UN BUEN ARTICULO QUE NOS SIRVE DE AYUDA A LOS FUTUROS PSICOLOGOS GRACIAS
ResponderEliminarMuchas gracias Cony. Los futuros psicólogos muchas veces tienen mucho que enseñar y entregar a los que ya lo somos.
EliminarHOLA SOY ESTUDIANTE DE PSICOLOGÍA TENGO UNA DUDA APARTE DE LAS PRUEBAS PROYECTIVAS ¿QUE OTRAS PRUEBAS SE PODRÍA UTILIZAR PARA EVALUAR A UN NIÑO CON RASGOS DE PSICOSIS?
ResponderEliminarGRACIAS POR TU AYUDA
Es una pregunta compleja, pues cada prueba que podamos realizar es de alguna forma proyectiva toda vez que remueve nuestras experiencias anteriores y facilita proyecciones. Pero dentro de las formalmente llamadas pruebas psicométricas es posible obtener información en relación a las psicosis. De cualquier forma pienso que la entrevista psicológica a los padres y la observación directa son muy ilustrativas. Saludos.
EliminarExisten varias técnicas, algunas pueden ser:
ResponderEliminarEntrevista psicología en profundidad con la Madre.
Observación directa.
Hora de juego diagnóstica.
En términos más amplios, toda prueba tiene algo de proyectiva, recuerde que nosotros no percibimos sino que APERCIBIMOS pues, siempre ponemos algo de nosotros, de nuestras experiencias, de nuestras percepciones anteriores en cada evaluación y paciente. Me parece importante pensar ¿Qué es lo que ponemos?.
Saludos.
muy bueno.. estoy estudiando profesorado de educacion especial para sordos.. nos pidieron un trabajo sobre la psicosis infantil.. creo q con esto tendre de donde partir.muchas gracias
ResponderEliminarGracias a ti por tu lectura Cristian
EliminarInteresante articulo doctor, tengo una duda; conosco a una niña de 5 años, su madre hace dos años fue diagnosticada con psicosis depresiva y hace tres meses con ezquizofrenia paranoide, las condiciones de vida de ambas es lamentable, en la actualidad, su madre va a viajar y la tutela la voy a asumir yo; Tengo mucha curiosidad y a la vez preocupacion ya que en la familia de la señora tienen problemas de tipo psiquiatrico y me imagino que la bebe tambien desencadenara uno, no se, necesito de una orientacion para estar preparada y consejos para saber que hacer, hasta el momento ella solo a sido diagnosticada con enuresis nocturna, no hay mas diagnosticos.
ResponderEliminarBien, me parece que en este caso es preciso recordad que no solamente es necesario que existan factores predisponentes, es preciso que coincidan con factores desencadenantes. En otras palabras, tu imaginación de que la bebe desencadenará algún trastorno psiquiátrico no sustenta esa afirmación como concluyente.
ResponderEliminarPara conocer mi enfoque de la etología de las psicosis, en las que incluyo las infantiles, te invito a leer mi nota "De la etiología de la esquizofrenia" http://psicologojorgesalazar.blogspot.com/2011/06/de-la-etiologia-de-las-esquizofrenias.html
Saludos y gracias por tu comentario.
Re interesante, Saludo, me sirvió para un trabajo de Psicología :')
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