Centena de psicólogos han investigado y reflexionado acerca de la conducta de los grupos y de las masas.
Por mi parte, me cuento solo como uno de los 80 mil psicólogos con que cuenta la población chilena de 19,9 millones de habitantes.
Somos expertos en la conducta individual, grupal y de las masas. Sin embargo, al parecer, no ha sido requerido nuestro conocimiento para fomentar y favorecer el curso del desarrollo de la población chilena. Los psicólogos conocemos la importancia de la escucha, la educación, la reflexión y la interpretación de las conductas humanas.
De forma que sabemos que cuando las masas sienten que no son escuchadas, perciben una amenaza, en tanto no se las considera en las decisiones del estado.
Las decisiones del estado son sentidas como amenazantes, produciendo un aumento de la sensación de inseguridad y temor frente a dichas decisiones, que consecuentemente, debilita la capacidad organizativa de la población, obligándola a retroceder en su progreso.
La situación anterior, favorece la búsqueda y adhesión a líderes paternalistas, iluminados y autoritarios.
Verdaderos dictadores que, aparentando fuerza y severidad, prometen restablecer el control frente a una crisis percibida como emergencia. Sin embargo, este problema sólo puede resolverse mediante la devolución de la responsabilidad y del liderazgo nacional a los ciudadanos.
No se trata únicamente de recursos económicos. El dinero y su distribución deben asumirse como una base mínima, obvia, supuesta e insoslayable. Lo más esencial es que la población se sienta incluida y partícipe del progreso del Estado. Es necesario delegar poder real a los ciudadanos para fortalecer su sensación de seguridad, al reconocer en los hechos cotidianos su participación en la construcción del estado.
Alcanzar que los ciudadanos comprobemos, día a día, que el Estado nos pertenece y es conducido por nosotros mismos, constituye la meta aún pendiente hacia ese objetivo —la instauración de un régimen verdaderamente participativo que supere la democracia tal como hoy la entendemos—. Esta es la labor hacia dónde deben orientarse los esfuerzos colectivos de la población y sus representantes.
Jorge Salazar Correa
Psicólogo.
www.suterapia.cl
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Preguntas, apreciaciones, aclaraciones, alcances, etc.