viernes, 20 de abril de 2012

Trastorno Límite (limítrofe, fronterizo o borderline) de la Personalidad.



 El Trastorno Límite de la personalidad esta en boga hoy por hoy en la psicopatología, pero ¿Cuál es su historia?, ¿quien fue el constructor de su concepto?, ¿para que ha sido utilizado?.

Primero que todo me parece prudente reseñar que la palabra límite (borderline, limítrofe, fronterizo) ha sido utilizada para varios fines:

- Para etiquetar a quienes resultaban difíciles de diagnosticar.
- Se utilizaba cuando el clínico no tenía un diagnóstico seguro.
- Para plantear que una persona tenia tanto síntomas neuróticos como psicóticos.

El diagnóstico de trastorno Límite de la personalidad ha sido duramente criticado desde el ámbito teórico. De construcción reciente dentro de la psicopatología, aún no pasan unos 40 años desde los primeros textos en los que aparece. Su origen conceptual se enmarca en el interior de la teoría psicoanalítica entendida según Otto Kernberg. Es complejo dar a entender el trastorno límite de la personalidad según el enfoque psicoanalítico de Otto Kernberg, psicoanalista estadounidense, que realizó su formación profesional en Chile. Hacerlo requiere  un importante bagaje teórico y la comprensión de las influencias involucradas en su construcción. Una de las mayores influencias en el trabajo de Otto Kernberg, constructor del concepto de trastorno Límite de la personalidad, esta constituida por la obra de la psicoanalista Melanie Klein y su forma de reconstruir el psicoanálisis, bien alejada del psicoanálisis de Sigmund Freud. 

En síntesis, es difícil explicar en este escrito el concepto pues: Requiere una importante extensión,  conocimiento y manejo de la teórica psicoanalítica Freudiana, como esta fue entendida y reformulada por Melanie Klein y como ésta a la vez fue comprendida por Otto Kernberg y aplicada a alguno de sus casos de trabajo. Todo lo anterior, acompañado por la otra gran influencia que tienen sus obras, la de la propia experiencia, historia y contexto de los autores (Freud, Klein, Kernberg).

A pesar de lo anterior y atendiendo a la curiosidad de una de mis seguidores, me gustaría señalar algunos puntos en relación al trastorno Límite de la personalidad de una manera muy simple, muy sencilla, desde una psicología a “nivel usuario”, es decir, al nivel de la perspectiva cognitivo-conductual (resúmenes muy simplificados, superficiales y ordenados de cuestiones muy complejas): 

Desde esta óptica, es posible distinguir que en las personas con trastorno límite de la personalidad destaca, la inestabilidad. Inestabilidad en los estados de ánimo y manejo de los impulsos, en la percepción de la autoimagen, en el establecimiento y persecución de metas, y en las relaciones sociales, especialmente con las personas “significativas”.

Esto se debe, desde el paradigma cognitivista, a que en el desarrollo del sujeto con trastorno Límite de la personalidad, producto de factores biológicos, psicológicos y sociales, no ha sido posible un establecimiento adecuado de la identidad. Las personas con trastorno limítrofe de la personalidad son principalmente mujeres (ocurre en menos proporción en hombres) que poseen una identidad de límites difusos e integración deficiente.

Si pensamos que nuestras vivencias implican aprendizajes y que esos aprendizajes dejan como huellas unos esquemas mentales o cognitivos tempranos, que luego condicionan nuestras respuestas durante toda la vida, podemos, con los cognitivistas, suponer que en las personas con trastorno límite de la personalidad, alguno de estos esquemas inadaptados con sus consecuencias son los siguientes:



Lo anterior se relaciona a fenómenos como:

  • La falta de establecimiento de metas y objetivos claros, su poca estabilidad en seguir los objetivos planteados.
  • Presentan relaciones sociales intensas e inestables que pueden ir fácilmente del amor al odio. 
  • Pueden ir fácilmente de la adulación y dependencia extremas, a la devaluación y ruptura de relaciones. 
  • Tienden a describir a quienes son sus cercanos de manera contradictoria, como absolutamente buenos y con determinados rasgos y luego los describen como absolutamente malos y con otros rasgos.
  • Al describirse a sí mismos lo hacen también en conceptos absolutos y contradictorios, al igual que al referirse a terceros.
  • Suelen pensar que no merecen ser amados, y en otros momentos exigen ser adulados como si se tratase de individuos excepcionales, sueles sentirse insatisfechos emocionalmente, siempre exigen más cuidados, atención y preocupación.
  • Poseen serias dificultades para el control de sus impulsos, lo que esta asociado a comportamientos de riesgo, consumo de drogas, deportes de riesgo, etc.
  • Son sujetos manipuladores y dramáticos, generalmente realizan intentos de suicidios manipulativos, que lamentablemente, pueden escaparse de sus manos y resultar.
  • Se sienten excesivamente culpables y tienen importantes conductas autoagresivas, como cortarse la piel, golpearse, etc.
  • Tienen terror al abandono, lo que les puede llevar a importantes reacciones manipulativas e impulsivas.
  • Destaca en estas personas el estado afectivo de disforia, en el que se sienten insatisfechos, irritables, ansiosos, inquietos y tristes cambiando de manera oscilante e inestable los niveles de sentimientos y emociones.
Otra de las características atribuibles a los sujetos que sufren del trastorno límite de la personalidad es su tendencia a desarrollar otros trastornos del ámbito de las enfermedades metales. Dentro de estas enfermedades destaca acompañar al trastorno límite de la personalidad, los trastornos afectivos (trastorno depresivo mayor, trastorno Bipolar tipo I y II, otros trastornos del estado de ánimo).

Desde el punto de vista terapéutico algunos autores plantean que son intratables. Pero que es posible ejecutar trabajo terapéutico con ellos. 

Llama la atención que luego de esta construcción conceptual de Otto Kernberg (trastorno límite de la personalidad), pensada propiamente para adultos, su mujer Paulina Kernberg ha tratado de extender los trastornos de personalidad de este tipo al campo infantil, a pesar de que aún, algunos clínicos se resisten a esta extensión. Pueden tener motivos, si es que están entendiendo esto como agrandar el negocio familiar de crear enfermedades y plantear que sus creadores son los más aptos para tratarlas, enseñarlas y profundizarlas.

Lo más importante en relación a este tema, es que si usted tiene dudas se acerque a consultar directamente a psicólogo, pues tiene muchas complejidades tanto en su caracterización como tratamiento. 

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.






5 comentarios:

  1. Como dice el texto, este trastorno "etiqueta" a quienes son difíciles (o imposibles a mi entender) de clasificar, y creo que se incurre en el error de inventar la solución al problema al creer que se conoce su causa cuando en realidad podría no ser el caso.
    Encontré recientemente información procedente de la medicina occidental según la cual las deficiencias de varias vitaminas entre las que están la B3, la B6 y la B12, causan desórdenes mentales, sin embargo la psiquiatría va por el lado de corregir un desequilibrio químico cuando la medicina occidental reconoce que hay un desequilibrio nutricional... sé que usted es psicólogo, no psiquiatra, pero tal vez le interese informarse sobre las influencias nutricionales en la salud mental que como ya dije: están RECONOCIDAS por la medicina de occidente, (y la misma las termina ignorando) porque si bien pienso que los desórdenes mentales pueden tener causas psicológicas, también pueden ser nutricionales, ya que el mismo problema puede tener diversas causas; creo que en todo orden de cosas lo mejor es ampliar el espectro y no quedarse con los conceptos que la especialidad específica que uno estudió.
    Interesante blog; saludos.

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    1. Hola Martín:

      Me parece muy interesante lo que escribes. A mí no me satisface eso de las etiquetas a cualquier tipo a las personas, siempre, como seres humanos somos más complejo. En relación a la búsqueda de las causas, no me satisfacen las explicaciones monocausales (una causa produce un efecto). Yo creo que todas nuestras conductas son complejas, son productos de varias causas que interactúan de manera dialéctica. Tras nuestras conductas esta nuestra nutrición, nuestra historia, nuestro contexto, etc... Concuerdo en tu crítica de la psiquiatría, en lo personal no espero nada de ella (me mantengo abierto, de cualquier manera a las excepciones). De cualquier forma es necesario comprender que los psiquiatras saben bien poco del ser humano, de las problemáticas psicológicas y como tratarlas (también me mantengo abierto a excepciones). La formación de los psiquiatras en Chile es la de medicina, luego están un par de años pasando por distintos servicios drogando pacientes hospitalizados, no saben de psicología y por tanto del ser humano en su máximo nivel de complejidad.

      Saludos y gracias por tu aporte.

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    2. Hola Martín y Jorge.
      Me di la libertad de poder opinar al respecto. Quiero coincidir -en parte- con ustedes respecto a la complejidad que representa para los psicólogos intervenir (digo "intervenir", no hacer psicoterapia) con usuarios con rasgos limítrofes. Tal como plantea Jorge, el espectro humano es tan amplio que no podría atribuirse el trastorno limítrofe atribuirse a 1 sola ni a dos ni tres variables la explicación del "trastorno" en sí. Los y las psiquiatras tienden, por su formación, claro está, a atribuir lo que el módelo médico entiende por la etiología de las "enfermedades" o los ejes del DSM4R. Si bien en casos de descompensación funcionan las intervenciones de psiquiatras (en un brote neuroquímico no intervenimos), la sugerencia es el apoyo de un/a especialista en psicología, que comprenda "lo limítrofe" como multicausal e intervenible en forma integral (médico, psiquiatra, psicólogo, apoyo educacional, terapia ocupacional, etc) en , idealmente, una intervención de largo aliento. Para terminar, pasa mucho que en programas, centros, ya sea sename , ong, ministerio de salud, existe una intervención incompleta a las personas/usuarios que concurren con una organización personal limítrofe. Es decir, el sistema de nulo y/o escaso abasto a las personas que padecen o viven según los parámetros de un mundo limítrofe per se. Saludos!

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  2. Estimado Dr. Salazar,

    Gracias por proporcionar esta información, que siempre es tan valiosa para nosotros nos diagnosticados con este trastorno pues nos ayuda a estar conscientes en todo momento de nuestra enfermedad para así evitar al máximo caer en esos comportamientos. Quisiera mencionar que yo llevo 7 años en tratamiento (terapia y medicamentos) y he mejorado bastante. Creo que lo que más me ha ayudado ha sido tomar siempre mis medicamentos, no dejarlos de tomar por ningún motivo pues en estos años me ha pasado que cuando dejo de tomarlos me siento como perdida, sin rumbo y vuelvo a caer en conductas que ya había controlado. También el estar consciente diariamente de que soy dependiente, impulsiva e inestable me hace pensar en una frase que me repito cuando no puedo levantarme de la cama: "trata" y así aunque me cueste mucho trabajo me paro, me baño, incluso me he dado cuenta que cuando hago ejercicio me siento mejor emocionalmente. Hoy en día, entiendo mi comportamiento, me conozco más y trato de evitar al máximo caer en comportamientos impulsivos, ya no me hago más daño físicamente aunque a veces me torturo mentalmente (la culpa!!) pero cuando empiezo a tener pensamientos negativos trato de frenarlos y pensar en otra cosa, si no puedo, me duermo, en fin, creo que he logrado mejoría con el paso de los años tomando mis medicamentos y asistiendo a mi terapia, que incluso hace casi 1 año que no voy pero si me siento muy mal le llamo a mi psiquiatra, pero cada vez son menos veces.
    Quiero agradecer que se escriban este tipo de artículos pues a mi me han servido mucho cuando me siento perdida o me dan esos sentimientos de tristeza, angustia, disociación, etc. entro a internet y busco información para recordar quién soy y aceptarlo y pensar que si estoy teniendo una crisis o un mal día, va a pasar y me tengo que esforzar para pasar ese día lo mejor que pueda.

    Gracias y saludos

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  3. Estimado Dr. Salazar,

    Gracias por proporcionar esta información, que siempre es tan valiosa para nosotros nos diagnosticados con este trastorno pues nos ayuda a estar conscientes en todo momento de nuestra enfermedad para así evitar al máximo caer en esos comportamientos. Quisiera mencionar que yo llevo 7 años en tratamiento (terapia y medicamentos) y he mejorado bastante. Creo que lo que más me ha ayudado ha sido tomar siempre mis medicamentos, no dejarlos de tomar por ningún motivo pues en estos años me ha pasado que cuando dejo de tomarlos me siento como perdida, sin rumbo y vuelvo a caer en conductas que ya había controlado. También el estar consciente diariamente de que soy dependiente, impulsiva e inestable me hace pensar en una frase que me repito cuando no puedo levantarme de la cama: "trata" y así aunque me cueste mucho trabajo me paro, me baño, incluso me he dado cuenta que cuando hago ejercicio me siento mejor emocionalmente. Hoy en día, entiendo mi comportamiento, me conozco más y trato de evitar al máximo caer en comportamientos impulsivos, ya no me hago más daño físicamente aunque a veces me torturo mentalmente (la culpa!!) pero cuando empiezo a tener pensamientos negativos trato de frenarlos y pensar en otra cosa, si no puedo, me duermo, en fin, creo que he logrado mejoría con el paso de los años tomando mis medicamentos y asistiendo a mi terapia, que incluso hace casi 1 año que no voy pero si me siento muy mal le llamo a mi psiquiatra, pero cada vez son menos veces.
    Quiero agradecer que se escriban este tipo de artículos pues a mi me han servido mucho cuando me siento perdida o me dan esos sentimientos de tristeza, angustia, disociación, etc. entro a internet y busco información para recordar quién soy y aceptarlo y pensar que si estoy teniendo una crisis o un mal día, va a pasar y me tengo que esforzar para pasar ese día lo mejor que pueda.

    Gracias y saludos,

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