domingo, 8 de junio de 2014

Impotancia de la Psicología

Ya Aristóteles hace unos 23 siglos estimaba y con buenos basamentos la importancia del estudio de la Psique, del alma. Importante labor tenemos los psicólogos.


viernes, 16 de mayo de 2014

¿Qué Salud?

Actualmente existen diversas definiciones de salud. Las podemos clasificar someramente en aquellas basadas en consideraciones estadísticas (la norma), idealistas y funcionales. Las primeras reconocen como saludable lo que la mayoría de las personas experimentan en algún momento dado, las segundas consideran algún ideal o fantasía a seguir como esencia de la salud. Las terceras consideran que es saludable una situación en función del objetivo o lo que es buscado por las personas.

Con la idea de simplificar la comprensión podemos decir que en las primeras lo que hace la mayoría es saludable, esta idea es cuestionable pues, no porque la mayoría de las personas consuma alcohol en Chile quiere decir que esta es una conducta saludable.

Las definiciones de salud basadas en ideas o ilusiones son cuestionables en tanto inalcanzables, ambiguas e irreales. Como ejemplo de estas podemos citar la que es mayormente reconocida por el mundo de la salud hoy en día, la de la Organización Mundial de la Salud que plantea que la salud es “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Las definiciones funcionales olvidan aspectos morales y éticos comprometidos en el concepto de salud y podrían, por tanto, generar sufrimiento a quien busca la salud y a quienes le rodean toda vez que al enfocarse en los fines podrían olvidar la importancia de los medios.

En el dominio de la psicología es posible construir una definición de salud. Lamentablemente y como he escrito con anterioridad, no existe un psicología sino múltiples psicologías, todas con distintos objetos de estudios y distintos métodos para abordarlo, todas plantean tener razón en su forma de valorar y que las otras visiones o psicologías son erróneas. Así de múltiple es la posibilidad de encontrar en la denominada “psicología” un concepto de salud.

Si bien la situación anterior parece desalentadora existe una construcción que nos puede ayudar a definir un concepto de salud con algún éxito. Esta es el de la terapia psicológica, es decir el del tratamiento por medios psicológicos para buscar la salud.

¿Qué es lo que buscamos por medio de la terapia psicológica?. ¿Qué es lo que podemos conseguir con ella y como estas consideraciones nos permiten vislumbrar un concepto de salud?.

Cuando una persona llega al espacio de la terapia psicológica lo hace empujado por el sufrimiento propio o de quienes le rodean. Este sufrimiento es vivenciado por la persona como uno inevitable y persecutor, uno al que de manera individual no ha podido hacer frente. Un sufrimiento que se repite de manera ineludible, compulsiva e involuntaria para el afectado.

Para que el desenlace de una situación vital tenga las característica antes mencionadas, es requerimiento que la persona afectada esté realizando de forma repetitiva, como un patrón o una rutina, comportamientos que le llevan al sufrimiento como desenlace. En este sentido es que el objetivo de la terapia psicológica es el cambio de estos patrones o rutinas cuya rigidez se constituye en el principal enemigo del afectado y terapeuta en el proceso terapéutico. Mientras que el principal aliado de ambos es por tanto la flexibilidad, la tendencia al cambio.

En conclusión, considerando el marco anterior, podemos plantear que una persona saludable desde el punto de vista psicológico es una persona que tiende a la flexibilidad en sus comportamientos, con capacidad de modificarlos cuando le resultan dolorosos, mientras que la tendencia a la rigidez comporta un acercamiento a la enfermedad.

Explicar que hace que una persona tienda a la rigidez o flexibilidad implica unas consideraciones más profundas que involucran a la que podríamos denominar energía psíquica, la amenaza de muerte, búsqueda del placer y respuesta ante el malestar. Cuestiones de alta complejidad.

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.

viernes, 18 de abril de 2014

Medicalización del parto.

El concepto de medicalización fue elaborado por el psicólogo francés Michel Foucault. Es un concepto complejo que hace referencia, entre otras cosas, a la manera como los procesos naturales han sido considerados progresivamente como enfermedades y por tanto, son sometidos al dominio médico. Lo anterior está relacionado a la hospitalización de dichos procesos, tratados ya no como fenómenos naturales sino, con toda la carga que implica la enfermedad en un contexto hospitalario. Lo anterior, por otra parte puede resultar bastante lucrativo para los profesionales médicos, actualmente dueños del sistema de salud, al menos en Chile.
Lo anterior se explica pues, mientras en más áreas del quehacer puedan reconocerse como autoridad, como los que supuestamente saben, entonces en más áreas pueden desarrollar sus costosas intervenciones. En otras palabras, mientras más procesos sean considerados como enfermedad, más amplían su negocio. Lo anterior se ve fortalecido cuando, basados en el supuesto saber que se les arroga, consagran legalmente la obligación de su intervención. Entonces los profesionales médicos no solamente agrandan el negocio sino que fabrican clientes cautivos, clientes que tienen que recurrir obligatoriamente a ellos.
Entre los procesos afectados por la Medicalización y hospitalización están dos que me parecen particularmente interesantes, pues su reconocimiento y reflexión son, a mi juicio constituyentes de nuestra condición humana. Estos procesos son el parto y la muerte, mirados como acontecimientos biológicos, delimitados temporalmente en la biografía de todo ser humano.
Si bien la Medicalización resulta tan beneficiosa para el poder y economía de los médicos a corto plazo, resulta a la vez, perjudicial para la mayoría de la población tanto a corto como a largo plazo.
La medicalización del parto ha venido de la mano con el aumento innecesario de cesáreas y partos traumáticos, acelerados química, física o quirúrgicamente. Es legítimo sospechar que el aumento de estas prácticas, lejos de buscar el beneficio de la población, busca la realización rápida del procedimiento y por tanto, el aumento de ingreso de los profesionales médicos que viven de ellas. Así, un médico puede asistir varios partos inducidos hormonalmente en el tiempo que requiere dicho parto sin inducción. Esto es mucho más notorio al comparar el inmenso número de cesáreas que puedes ser realizada en el tiempo que requiere un parto natural.
Entre las consecuencias negativas de la medicalización del parto podemos mencionar el aumento de costos en salud, evitables para la población.
Por otra parte las cesáreas, partos traumáticos o instrumentales pueden dejar consecuencias tanto físicas como psicológicas, tanto en la madre como en el Recién Nacido. Algunas de ellas pueden ser la Depresión, el estrés postraumático y la dificultad de desarrollar un vínculo positivo entre madre y recién nacido. Los partos medicalizados, también pueden retrasar el establecimiento de la lactancia con todas las consecuencias psíquicas, físicas e inmunitarias que esto implica.
Entre las consecuencias que puede vivir el recién nacido, existe la posibilidad de daño emocional, intelectual y físico que podría acarrear de manera perdurable durante su desarrollo. Al realizarse el parto en el medio hospitalario aumenta la probabilidad de infecciones por bacterias con mucho más resistencia. Sabemos que los microorganismos de los hospitales logran crear resistencia a los antibióticos y son particularmente agresivos e invasivos.
Afortunadamente aún existen opciones para evitar que el parto sea un proceso traumático, ligado a la enfermedad y realizado en un contexto de hospital.
Una buena opción son los partos en casa, procedimiento realizado por muchas profesionales matronas comprometidas con el bienestar, tanto de la madre como del recién nacido. Procedimiento este es un procedimiento cada vez más alcanzable por la mayoría de los chilenos. Un procedimiento común en otros países como Australia, Reino unido, etc…
Existen al respecto varios estudios que les invito a revisar en http://bebeagogo.wordpress.com/2011/03/19/estudios-sobre-el-parto-en-casa-%C2%BFes-seguro/

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.
 


martes, 11 de junio de 2013

¿Cuál es el papel del psicólogo en el Colegio?


 
 
Me han llamado la atención comentarios de madres que plantean que sus hijos son tratados por los psicólogos de los colegios a los que asisten.

Los colegios son nicho de trabajo de los psicólogos educativos, en ellos realizan una importante labor enfocada al proceso enseñanza-aprendizaje. Para realizar dicho trabajo deben mantener una óptica sistémica, eso quiere decir que no trabajan con individuos, trabajan con sistemas, con grupos en interacción. No trabajan a nivel individual, no trabajan con los niños individualmente sino con el grupo de los estudiantes. No trabajan con un apoderado individualmente, trabajan con el grupo de los apoderados y, no trabajan con un profesor individualmente, trabajan con el grupo de los profesores. En definitiva el trabajo de los psicólogos educativos tiene que ver con estos grupos y con la interacción entre ellos, siempre sin olvidar que su objeto de trabajo dice relación con el proceso enseñanza-aprendizaje.

La diferencia de lo anterior con el trabajo del psicólogo que se dedica la psicología clínica, es que el psicólogo clínico trabaja individual o grupalmente pero teniendo como punto, como objeto de su trabajo, el proceso de salud-enfermedad. Para el trabajo del psicólogo que se dedica a la clínica psicológica es necesario un cierto cuidado en relación al contexto, una cierta asepsia.

Como para un cirujano no resulta correcto ni conveniente realizar una cirugía en una cocina con un cuchillo carnicero sino, más bien, en un pabellón y con un bisturí. El psicólogo que se dedica a la clínica debe poner atención al contexto físico donde realiza la intervención que requiere su trabajo, pues el contexto físico es parte del campo (corte de la situación que es parámetro de la medición en relación a las conductas).

El contexto donde se realiza la psicología clínica, queda asociado en la mente de quien la experimenta con los contenidos trabajados, muchas veces dolorosos, ansiógenos y siempre muy íntimos. No creo que este sea el contenido al que las autoridades educativas quieren que esté ligada su labor en la mente de los niños, sujetos en formación.

Este es un tema delicado mirado como un proceso pues, de quedar estos contenidos asociados en los niños, quiere decir que probablemente, bajo la dinámica del desplazamiento, asocien esos contenidos al trabajo. Esto, no creo que sea lo que quieren los empresarios ni trabajadores del futuro, que se asocie el lugar de trabajo con la enfermedad, con la ansiedad, con el dolor y otros contenidos que trabaja la psicología en su actuación clínica.

Si realmente nos importan los sujetos en formación y los futuros adultos, es positivo pensar estas cosas y ejecutar acciones congruentes al bienestar tanto de nosotros como de ellos, y por tanto del bienestar social.
 
Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.


 
 
 

miércoles, 31 de octubre de 2012

La muerte, duelo y espacio.



Jorge Aliaga, periodista del diario La Tercera, me ha contactado para tratar la importancia que tiene anticiparse a la muerte y su significado.

He creado este artículo en relación al tema, abajo les dejo el link al artículo del periodista en el diario La Tercera, yo y mi sitio web somos citados al final.


La muerte y ventajas de anticiparse.



Hablar de la muerte y de cuestiones relacionadas, muchas veces implica una carga difícil de soslayar. Sin embargo existen algunas previsiones que nos permiten enfrentarla de una mejor manera en todas sus aristas. Lo primero es reconocer el aspecto social de la muerte. La muerte además de ser  un acontecimiento apreciable desde una óptica biológica-médica en Chile como abolición de las funciones encefálicas, es un acontecimiento social, una amenaza al individuo frente a la que podemos tener una reacción social. De esta forma se explican los diversos rituales con que todas las culturas responden al acontecimiento, los velorios y aquellos relacionados con la inhumación con los espacios que les asignamos. De forma que la muerte es un acontecimiento, en el que el colectivo mediante rituales se impone, a la individualidad y la amenaza que le significa. Lo implicado en el  proceso trasciende al ser querido que nos haya dejado. Es necesario tener un lugar donde reflexionar, reencontrarnos con el recuerdo del ser que hemos perdido, donde acudir mientras elaboramos el acontecimiento, un lugar de recogimiento donde limitar la trascendencia de la muerte en lo social. Esta es, además de las sanitarias, probablemente una de las principales motivaciones implicadas en la existencia de lugares donde depositar los cuerpos de quienes hemos perdido, donde acudir a recordarlos. El fenómeno de la muerte, es uno acallado y tecnificado hoy en día, es un acontecimiento que ha quedado recluido en los hospitales, lejos de las responsabilidades individuales y sociales que nos implica.  Este alejamiento y falta de previsión puede traer aparejadas consecuencias psicológicas valorables. Si nos anticipamos a los acontecimientos nuestro arsenal psíquico para enfrentarlos es cualitativamente más valorable. Es así como una persona que piensa en su muerte, y se anticipa al fenómeno, es probable que esté mucho más preparada psíquicamente para enfrentar el acontecimiento. Socialmente facilita la elaboración social de la misma mediante el duelo en un espacio asignado a dicho fin.

Orientación y apoyo frente al duelo.



Según nuestra historia, todos enfrentamos las pérdidas de manera distinta.
El proceso de elaboración de la misma se denomina duelo, un proceso que de ser realizado de forma satisfactoria, nos permite conservar un recuerdo agradable y constructivo de nuestro ser querido perdido.
En este proceso es sumamente positivo contar con orientación y asesoría profesional para evaluar el nivel de las consecuencias y las herramientas con que cuenta quien debe enfrentarlo. Es natural experimentar alguna desorientación o disociación frente a la muerte de quienes más amamos. Frente a este fenómeno es sumamente valorable contar con orientación psicológica y legal. Alguna ayuda para transitar el doloroso transito del duelo.


Cementerios, su arquitectura y la incineración.





Los cementerios, su arquitectura y características, está relacionada a la cultura y el tiempo al que pertenecen. Las ciudades cementerios son de reciente data, hasta el siglo XVIII las inhumaciones se realizaban en los patios de las iglesias.  Posterior a eso, las personas empezaron a pensar menos en su propia muerte para desplazar dicha tención a la muerte del otro, la muerte es entonces una muerte ajena, que inspira el culto a los cementerios, lugares asignados en función de la sanidad para depositar los cuerpos de nuestros seres queridos. Es posible suponer que el ser humano civilizado de hoy en día, rodeado de cemento, aquel que migro de los campos a las ciudades con sus edificaciones majestuosas en proporción y dimensiones, experimenta el deseo de retornar a la naturaleza con su belleza, su ruralidad y su vitalidad. Los cementerios parques, en auge hoy en Chile, nos permiten un ambiente natural próximo a la ruralidad para alejarnos del cotidiano y civilizado ajetreo que nos aleja de nosotros mismos con nuestras vivencias, entre las que se encuentra la muerte, una de la que no podemos desprendernos sino solamente elaborar. Es decir procesar para crear algo distinto, una mejor sociedad es una que integra la muerte como dimensión natural e inseparable de la vida. Acontecimiento para el que tenemos que prepararnos.

Los ritos en relación a la muerte son una manera de actualizar valores y creencias de las culturas. SI entendemos al cadáver como la reificación de la muerte, los actos rituales consideran un tratamiento del mismo en relación al proceso de descomposición. Históricamente y culturalmente han existido distintas maneras de responder al proceso y algunas coexisten hoy con distinta frecuencia. De la práctica de la incineración es posible deducir algunas motivaciones. El fuego como purificador y destructor, coparticipe de muchos rituales religiosos y sustento de la vida de la humanidad (revolución del fuego), reactualiza esta hegemonía del ser humano, gracias al fuego, por sobre la naturaleza. El fuego nos permite enfrentar el frio, la oscuridad de la noche, y ahuyentar a depredadores. Mediante la cremación nos permite evadir el proceso de putrefacción, y reducir el cadáver rápida y casi mágicamente, en minutos. Probablemente algunos tipos de personalidades, hoy en día, prefieren esta manera de enfrentar el displacer de algunas vivencias. Es decir prefieren evadir mágicamente el enfrentamiento de los procesos naturales que nos parecen amenazantes. Evadir la putrefacción, es de alguna manera evadir la muerte y reducir su reificación, su materialización en el cadáver. Permite hacer esto de manera rápida, práctica y casi mágicamente, no olvidemos la relación entre el fuego y la voluntad sagrada del hombre que se impone a la naturaleza.

Por otra parte este proceso permite, también, sobrepasar la muerte como pérdida del espacio físico o material estable. Recordemos que fue práctica de los pueblos nómades que no estaban sujetos a un espacio determinado. Lo anterior, se materializa de alguna manera, en la existencia de recipientes, urnas que permiten pensar en la seguridad del cuerpo ya sin forma, no sujeto al mismo espacio, un cuerpo que es posible conservar y cuidar de extraños, de permanecer en la seguridad material de las familias.

Los lugares donde estos recipientes son dispuestos colectivamente implican, de alguna manera otra forma de la ciudad de los muertos. Es decir la civilización y la ciudad no se acaba con la muerte individual, pues lo colectivo no se ve amenazado. La ciudad permanece y su carácter de colectividad implicado pervive. La ciudad permanece aunque esta vez constituida no por los edificios, sino con otra condición arquitectónica, en capillas o en lugares abiertos.


Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.






 




jueves, 28 de junio de 2012

Sexualidad, sensible indicador de salud mental.



Es difícil pensar en problemáticas humanas que no repercutan en la capacidad de disfrutar de relaciones sexuales satisfactorias. Es tan sensible este aspecto de la vida, que incluso problemáticas que no adquieren atributos de trastornos mentales afectan en la capacidad de desear, mantener y concluir relaciones sexuales satisfactorias.

Para referirme de manera general a los trastornos del ámbito sexual, primeramente indicaré algunas consideraciones de las denominadas relaciones sexuales normales. Es posible entender la respuesta sexual como un ciclo. El ciclo de respuesta sexual clásicamente es divido en cuatro fases o etapas. La primera llamada deseo, implica las fantasías en relación al acto sexual y la tendencia a realizarlas. La segunda denominada excitación, implica una sensación subjetiva placentera que tiene relación con los cambios físicos apropiados a la relación sexual, erección en el hombre y lubricación con expansión vaginal en la mujer. Esta segunda fase desemboca normalmente en el orgasmo, cuarta fase que consiste en la liberación de la tensión sexual con eyaculación masculina y contracción rítmica (percibida o no subjetivamente por la mujer) de los músculos más externos de la vagina. Últimamente, la resolución consiste en la sensación de relajación muscular y sensación de bienestar, durante esta etapa existe en el caso del hombre, aunque existimos excepiones, un periodo de refracción variable en el que no es posible experimentar una nueva erección, mientras que la mujer puede responder inmediatamente.



El ciclo de respuesta sexual puede verse afectado por múltiples motivos y en esto es particularmente evidente como el aspecto psicológico siempre está implicado en todas las respuestas humanas. El estrés, la depresión, los trastornos ansiosos, sean de angustia, obsesivos, etc. Pueden afectar alguna fase del ciclo y, lo más frecuente, es que afecte a todo el ciclo; deseo, excitación, orgasmo o resolución.

De forma que como afección del deseo puede existir un deseo sexual hipoactivo caracterizado por una disminución del deseo o un trastorno por aversión al sexo cuando existe franco rechazo o evitación del contacto sexual genital.

En la etapa de excitación es posible existan trastornos tanto de la erección del hombre o aquellos que se manifiestan por la falta de lubricación, dilatación o disposición anatómica femenina.

Es sumamente frecuente la incapacidad de alcanzar el orgasmo o un retraso significativo en este en las mujeres, sin embrago, este trastorno también afecta a hombres presentando las mismas características. La eyaculación precoz es un trastorno del orgasmo sumamente frecuente que afecta entre el 40 y 70 % de la población masculina chilena, consiste en eyaculación y orgasmo inevitablemente anticipado o muy recientemente iniciada la penetración.

Además de estos trastornos que afectan el ciclo de la respuesta sexual existen unos trastornos relacionados con dolor durante la misma. La dispareunia se debe a dolor genital durante el acto sexual y puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Otro trastorno sexual por dolor es el vaginismo que consiste en la contracción de los músculos de la vagina impidiendo la penetración y concreción del coito.

Estos trastornos pueden aparecer frente  a problemáticas psíquicas e interpersonales casi imperceptibles en otros ámbitos, siendo una manifestación palpable de como la vida anímica y la psíquica son indivisibles. En sentido inverso sus repercusiones no se limitan al campo sexual y generan importantes problemas en las relaciones interpersonales que pueden ir mucho más allá de la vida de pareja, promoviendo comportamiento hostil, decepción y autoevaluación, muchas veces aumentando la intensidad de las causas que produjeron el trastorno originalmente.

Es importante destacar la sensibilidad de la respuesta sexual que frecuentemente se ve afectada con estos trastornos por la influencia de las drogas psiquiátricas como, antidepresivos, antipsicóticos, moduladores del estado de ánimo o ansiolíticos. También pueden ser afectados por el consumo de drogas como alcohol, cocaína, etcétera. En este sentido estos trastornos son una muestra de que los seres humanos somos nuestra mente, cuerpo y contexto, áreas integradas e inseparables interactuantes y en constante cambio.

La invitación es a consultar frente a estas problemáticas, no dejar pasar el tiempo ni permitir que los estragos que pueden estar asociados, repercutan en quienes queremos.


Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.






 


martes, 19 de junio de 2012

Ampliar el campo de la mirada.

Estudios familiares para comprender las conductas humanas.

En mi experiencia personal he constatado con muy pocas variaciones, que cada problemática de salud mental está absolutamente relacionada con el contexto y la historia de quien la sufre. Siempre tras un supuesto paciente existen factores del entorno, especialmente familiares, que explican e indican como intervenir las problemáticas. Esto ocurre de manera muy clara en los niños, y en aquellos pacientes que siguen manteniendo mucho del funcionamiento psíquico infantil, los psicóticos. Esta experiencia lleva necesariamente a una ampliación de la mirada en el trabajo psicodiagnóstico y de intervención.

En relación a la manera clásica e insuficiente de acceder al conocimiento, en un escrito anterior me he referido a la tendencia epistemológica dominada por la atomización, reduccionismos y monocausalidad, como una insuficiente para explicar la complejidad de la conducta humana.

Sin embargo, esta forma de pensar que da sustento, a la mayor parte de las intervenciones en el campo médico del área de la salud mental, no es la única posibilidad para abordad sus problemas.

Para expresar como es que yo enfrento las problemáticas de salud mental en mi trabajo cotidiano, debo referirme primeramente a un conjunto de investigaciones que generaron un viraje epistemológico, un cambio en la mirada de algunos profesionales de la salud mental.

A partir de los años 50 se generaron un conjunto de iniciativas e investigaciones muy relacionadas con la antropología y al estudio del lenguaje para comprender los procesos patológicos. Este desarrollo implicó una abertura del campo de observación para comprender el comportamiento humano en su contexto, especialmente el comportamiento denominado enfermo o patológico.

La cuestión fundamental que sustenta dicho enfoque y el enriquecimiento epistemológico que implica, es que no es posible estudiar y comprender los comportamientos aislados del campo, entorno o  ambiente. Son estos factores los que producen y solidifican los comportamientos humanos ya sean clasificados como sanos o enfermos.

Las primeras investigaciones en esta producción se enfocan al estudio  de las personas denominadas “sintomáticas” en su ámbito familiar. De forma que se empieza a hablar de las familias ligándolas a los trastornos psicopatológicos presentes en algunos de sus miembros, se hablaba de “La Familia Esquizofrénica”, “La familia alcohólica”, etc...

Una de las principales dificultades que enfrentó y enfrenta este enfoque se debe  a que nos cuesta distinguir como se relacionan el entorno con nuestras conductas. Posiblemente, esta ceguera es fortalecida por nuestro narcisismo de pensar que nuestros comportamientos son racionales, individuales y voluntarios, que somos señores y amos de nuestro cuerpo y nuestra mente, quitando relevancia a las determinaciones que tiene el contexto sobre nosotros, nos resulta placentero creer que estas no existen, que estamos completamente en control por sobre nuestro medio. Se puede decir al respecto de distinguir como incide el ambiente, contexto y la historia en nuestro comportamiento, que nuestro narcisismo (el bosque) nos dificulta ver los árboles, fuentes de nuestro comportamiento y de nuestro yo, de nuestro narcisismo, el contexto y nuestra historia.


El abordaje desde la terapia familiar.


Existen muchísimas definiciones de familia, pero lo que me interesa destacar acá es uno de sus aspectos. Luego de años de trabajo investigativo fue posible distinguir a la familia como una entidad compuesta por elementos que variaban entre sí con alguna estabilidad interna y donde se generan y perpetúan patrones de interacción que se resiste a cambiar fácilmente, patrones que dejan una estructura indeleble en los sujetos construidos en medio de la interacción. Conceptos que traen de la mano la comprensión de la enfermedad como una forma de mantener dicha estabilidad familiar frente a los cambios, tanto internos como externos.


Lo anterior fue evidenciado en el estado de evolución de la enfermedad y su gravedad en el entorno familiar, gracias ha distintas investigaciones, entre las que destacan las de Bateson y sus colaboradores. Se desprende de dichas investigaciones que, cuando el paciente esquizofrénico mejoraba, otro miembro de la familia empeoraba.  Esto parecía demostrar que  las familias de los pacientes esquizofrénicos necesitaran a la persona enferma y a sus síntomas para sobrevivir como familias. Estas familias eran resistentes a cambiar las conductas que producían y perpetuaban la enfermedad del esquizofrénico, para lo cual es posible acuñar el término de homeostasis familiar. La idea de homeostasis familiar, significa que en la familia cuando una persona realiza un cambio, uno o varios de los otros miembros, actuarán para que el primero disminuya el cambio, para mantener las cosas como están.

Antropólogo, Científico Social, Lingüista y Cibernético.

Una de las más importantes características de los estudios de Bateson, es que prestó elementos para estudiar la comunicación esquizofrénica. En ella descubrió la existencia de un fenómeno que denomino doble vínculo, o doble atadura. Estas consisten en situaciones comunicativas con dobles mensajes contradictorios. Son mensajes incongruentes, como los que pueden existir en una persona que ofrece ayuda con gesto amenazante de dominio y acusación.  Como ejemplos de estos casos destacan las investigaciones de Jay Haley en las que se conservó registros fonográficos que demostraban como un joven racional se alteraba y manifestaba comportamientos confusos y contradictorios frente a las visitas de sus padres. Su madre realizaba todo un despliegue comunicacional contradictorio que obligaba al joven a responder solamente con confusión y sintomatología. (The Family of the Schizofrenic: A Model System. Jay Haley)  Durante la década del 60 se escribieron multitud de artículos en relación a este tipo de investigaciones. En ellos quedaba demostrado que en seno de la familia esquizofrénica, existe un lenguaje, confuso, contradictorio, un lenguaje esquizofrenizante, estable, que se resiste  ser cambiado.

Psicoterapeuta.

De forma que con el avance de estas investigación y de llevar el foco de estudio al campo familiar se llegó a concluir en el libro; Sanity, Madness, and the Family, que el comportamiento de los esquizofrénicos era adaptativo en sus familias, que era una respuesta muy lógica a una interacción familiar ilógica.



Por ejemplo, en el caso de la paranoia es posible apreciar como el paciente siempre desconfiado, genera comportamiento en los otros que fortalecen su desconfianza, respuestas que a la vez justifican la desconfianza de los otros. Como manera de ejemplo, imagine usted que un joven de 15 años que experimenta un comportamiento extraño de alejamiento social y disminución de expresión afectiva (Independientemente de que esto sea una respuesta frente a su primera e intensa relación amorosa, que sabemos se relaciona con las primeras experiencias infantiles con la madre) despierta en sus familiares, supongamos principalmente su madre, una tendencia a observarlo a escondidas, a escuchar tras su puerta, revisar su celular, perseguir lo que hace, invadir sus espacios, empezar a correr la voz frente a sus cercanos y sin que él lo sepa, que está enfermo lo que lamentablemente puede ser creído por sus amigos. Lo anterior despierta conductas de discriminación y segregación de parte de los amigos del afectado, le lleva a pensar y en principio está en lo cierto, que le persiguen, que revisan sus cosas, que alguien quiere perjudicarle, que le observan. Lo anterior le lleva a alejarse más de las relaciones sociales y del lenguaje, si observamos que el lenguaje maternal parece ser el de una persona preocupada, pero es en realidad una persona invasiva y violenta con el espacio del joven, se entiende la causa de que dicho joven busque alejarse de la vía del lenguaje y ceder a la de la alucinación. Esto se da en familias donde existe una comunicación caótica y contradictoria, donde no está claro lo que se dice, pues el lenguaje está lleno de callejones.

Por supuesto el conjunto de estas conductas repetidas de manera rígida produce cambios cerebrales, como los produce toda la realidad pues, nuestro cerebro es también fruto de nuestro medio ambiente e historia.

La idea es no encerrarse en pensar que existe solamente un enfoque de estudio de las conductas humanas, que el reduccionismo no ha agotado las posibilidades de comprensión más complejas, no ha podido satisfacer el conocimiento e intervención en el campo de la salud mental, como quizás ya muchos han comprobado.  Muchas veces es necesario ampliar la mirada al contexto y profundizar en la historia. ¿Ha probado esa posibilidad?.

 
Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.






 




lunes, 18 de junio de 2012

David Rosenhan y debilidades de la psiquiatría e internación psiquiátrica.

Quisiera compartir este interesante artículo. Creo es un aporte para comprender como es trabajo de algunos profesionales e instituciones de salud.



Psicólogo David Rosenhan

De manera general cuenta como, el Psicólogo y profesor de Psicología David Rosenhan, realizó un experimento demostrativo de cuestiones sabidas hace bastante tiempo en el mundo de la psicología pero, muy ignoradas por la mayoría de las personas sin formación en el área.

Algunas de estas cuestiones son:

- Las falencias de los psiquiatras a la hora de diagnosticar.
- Las falencias de sus diagnósticos
- La inutilidad de las internaciones psiquiátricas.

La tercera y cuarta parte del artículo me parecen destacables, especialmente para quienes desconocen
algunos de los resultados del "experimento Rosenhan"


Transcribo:


En 1969, el psicólogo David Rosenhan y un grupo de siete voluntarios perfectamente cuerdos se presentaron en las oficinas de admisión de 12 instituciones mentales en Estados Unidos.

Usando identidades falsas, y pretendiendo tener síntomas que no tenían, todos lograron hacerse internar como pacientes.

No se trató de una broma del día de los inocentes, estos falsos dementes comandados por Rosenhan tenían una misión: cuestionar la capacidad de la psiquiatría de distinguir entre la locura y la cordura.

En la entrevista de admisión, los pseudopacientes aseguraron escuchar ruidos, luego voces. Pero una vez adentro, abandonaron sus síntomas y comenzaron a comportarse de manera normal.

"Para David, un científico es alguien que mira a su campo de estudio con escepticismo y ve cuáles son los problemas. Su temor era que la gente resultara dañada por la psiquiatría", le dijo a la BBC Florence Keller, psicóloga clínica y amiga de Rosenhan.

Impostores

Durante su estadía en el hospital para enfermos mentales, Rosenhan fue tomando notas sobre su experiencia. El siguiente, es un extracto de su diario:

"Yo me sentía incómodo, no sabía dónde estaba el baño, donde iba a dormir o dónde estaban mis cosas. ¿Qué es lo que hace uno aquí?, me pregunté. ¿Hay algún teléfono? ¿Puedo llamar a mi esposa y a mis hijos? ¿Cuándo voy a ver a un médico?"
(Diario de David Rosenhan)

"El asistente me llevó a una sala y señalando una silla me dijo: 'Te perdiste la cena pero te buscaré algo para comer. Siéntate donde quieras', y se marchó. Esperé más de una hora y media. A eso de las 18.15 llegó otro asistente con una bandeja. 'Esta es tu cena', dijo, y se fue".

"Yo me sentía incómodo, no sabía dónde estaba el baño, donde iba a dormir o dónde estaban mis cosas. ¿Qué es lo que hace uno aquí?, me pregunté. ¿Hay algún teléfono? ¿Puedo llamar a mi esposa y a mis hijos? ¿Cuándo voy a ver a un médico? (....) Tuve que esperar hasta las 22.45 para que un asistente me muestre donde iba a dormir. Me prestaron muy poca atención, como si no existiese".

De hecho, según explicó Rosenhan en el estudio que publicó posteriormente en la revista Science -titulado On being sane in insane places-, el personal sólo estuvo en contacto con los pseudopacientes internados un promedio de 6 minutos al día.

Y a pesar de que Rosenham les dijo a sus médicos que ya se sentía mejor y que quería irse, lo retuvieron allí durante 52 días.

En promedio todos los pacientes del grupo de Rosenham permanecieron internados por un total de 19 días. Pero, lo más llamativo, es que ningún miembro del personal se dio cuenta de que eran impostores.


La clave está en el contexto


                             El hospital St. Elizabeth en Washington albergó a uno de los pseudopacientes.

"Lo más interesante del estudio es cómo el contexto informa todo", explica Keller. "Si ves un hombre con un arma asumes inmediatamente que es un criminal. Si el contexto es un estudio de cine y a su alrededor hay cámaras, el contexto indica que el hombre es un actor".

"Para David, el contexto de una clínica psiquiátrica hace que cualquiera que sea un paciente parezca sufrir alguna patología. O, que un comportamiento que parece completamente normal en la casa o en la ofiicna parezca el síntoma de un desorden cuando se lo observa en un hospital", añade Keller.

Curiosamente, aunque los médicos no notaron nada inusual en los pseudopacientes, los auténticos pacientes sí notaron la diferencia.

"Algunos decían cosas como 'tú no estás loco, tú debes ser un maestro, un periodista o algo así. Tú debes estar estudiando este hospital", cuenta Hank O'Laura un alumno de Rosenham que en ese momento tenía 19 años.

Cuando los médicos le dieron el alta a Rosenhan y al resto de los que participaron en el experimento, lo hicieron diciendo que los pacientes estaban mejor, pero dejando en claro que no estaban curados.

Esto quiere decir que la supuesta esquizofrenia se mostraba en remisión, pero que continuaba en estado latente.

Cambios fundamentales

"Para David, el contexto de una clínica psiquiátrica hace que cualquiera que sea un paciente parezca sufrir alguna patología. "
(Florence Keller, psicóloga clínica y amiga de Rosenhan)

Cuando Rosenhan publicó los resultados de su investigación en 1973 fue como si alguien hubiese lanzado una bomba contra elestablishment de la psiquiatría. El público quedó fascinado, y los profesionales de salud mental lo odiaron. El estudio fue duramente criticado por su metodología y por sus conclusiones.

Rosenhan fue acusado de usar engaños y trampas, y las autoridades de uno de los hospitales lo desafió a que enviase todos los pseudopacientes que quisiera, asegurándole que reconocería a todos.

El médico accedió. Cuando el experimento finalizó, el hospital con orgullo dijo haber reconocido a los 41 impostores.

Pero lo cierto es que Rosenhan no había enviado a ninguno.
Más allá del revuelo que causó, el experimento logró que se reescribiese el manual de diagnóstico psicológico en Estados Unidos y que se reevaluara la relación médico-paciente en las instituciones mentales.

Rosenhan continuó enseñando psicología hasta su muerte, en febrero de este año.”

Tomado de:


viernes, 15 de junio de 2012

El proceso de compra de una vivienda.


El siguiente artículo es resultado de un trabajo realizado junto a la Periodista Evelyn González, para Ediciones Especiales del diario La Tercera.

EL PROCESO DE COMPRA DE UNA VIVIENDA.



Muchos chilenos comparten el sueño de la casa propia. Generalmente esta constituye el fruto y consecuencia de años de esfuerzos y sacrificios. A nivel social, contar con la casa propia está relacionado con realización no solamente a nivel individual, sino en la vida de pareja y familiar, de forma que familia, hogar y casa son ideas profunda y sólidamente asociadas.

Concretar dicha aspiración suele estar asociado a requerimientos económicos importantes que difícilmente la mayoría de los chilenos puede concretar, sin recurrir al apoyo económico de un crédito hipotecario. El crédito hipotecario implica un compromiso económico que generalmente representa años del trabajo futuro del solicitante, además de importantes riesgos a asumir si algunas de las contrapartes no cumple con las condiciones pactadas. 

Lo anterior, conjugado con la importancia de poseer la casa propia genera un cuadro complejo en el que es natural presentar ansiedad, una etapa destacable en el interior del ciclo vital individual y familiar. La ansiedad puede ser entendida como tensión generada para ejecutar conductas frente a cambios importantes. La energía que la ansiedad pone a nuestro alcance, nos permite la posibilidad de planificar, anticiparnos, concentrarnos y recurrir a las herramientas psicológicas que poseemos para resolver los cambios que las situaciones nos imponen. En este caso hablamos de un nivel de estrés o tensión adecuada para enfrentar la situación, un estrés normal o eustres que nos permitirá enfrentar exitosamente el desafío que impone el cambio que significa la adquirió del hogar y la toma de un crédito hipotecario. Sin embargo, puede ocurrir que un cambio tan significativo culturalmente, genere una tensión que sobrepase los recursos o herramientas psicológicas de que disponemos, en este caso hablamos de un estrés negativo, un distres que trastorna nuestra salud mental. A este nivel los cambios que implica obtener el hogar y la toma del crédito hipotecario se han constituido en traumáticos.

Algunos de los síntomas que pueden indican la existencia del estrés agudo o distres son, inquietud, confusión, sensación de embotamiento, desapego, sensación de irrealidad, olvidos relacionados al cambio que se aproxima, dolores musculares cervicales y de espalda. Los síntomas presentes en el cuadro además de provocar malestar dificultan concretar de la mejor manera la adquisición del hogar y compromisos involucrados. Estos cambios producidos por el distres repercuten en la vida emocional pudiendo generar consecuencias interpersonales y familiares importantes como aumento de frecuencia e intensidad de discusiones, agresividad, disminución o aumento de la respuesta emocional y falta de empatía, lo que agrava aún más la situación.

Es entonces cuando el sueño de la casa propia se ha constituido en una pesadilla y es necesaria la intervención de psicólogo para enfrentar el trastorno y la frustración que conlleva, en tanto no permite tomar de la mejor manera, las decisiones necesarias para concretar el proyecto de la casa propia.

Es posible prevenir los fenómenos negativos anteriormente nombrados con una buena y anticipada asesoría, que permita espacio para la planificación pausada. Puede ser muy positivo contar con profesionales idóneos, que ayuden a distribuir la tensión y anticipar posibilidades frente a la elección porvenir. La confianza, comunicación y distribución equitativa de responsabilidades en la pareja también son factores protectores que ayudan a disminuir las repercusiones que implica la compra de la casa propia y la adquisición de las responsabilidades asociadas.

La casa, su forma y características, simboliza entre otras cosas, el útero materno, el propio cuerpo, la tibieza, seguridad y está relacionada fuertemente a las vivencias familiares infantiles de quien la selecciona y por tanto está empapada de aspectos cognitivos y emocionales, relacionados a la historia irrepetible del futuro propietario.

En consideración a lo anterior, no es posible generalizar tipos de casas para distintas personalidades y el mejor sensor con que el que contamos somos nosotros mismos. De ahí que es importante contar con un estado afectivo y cognitivo apropiado que nos permita tener proximidad con nosotros mismos y los sentimientos que nos provoca el que será nuestro nuevo hogar. Es necesario situarnos imaginariamente en el espacio y anticipar nuestra vida cotidiana en él con las ventajas y desventajas posibles. Dar importancia a la comodidad, seguridad y aspectos prácticos como la ubicación, puede propiciar la diferencia.

Lo fundamental es asesorarse, tomar el tiempo adecuado, conversar las decisiones, y anticiparse a las dificultades siempre atento a uno mismo y sus afectos.

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.






 



miércoles, 6 de junio de 2012

FONASA y las dificultades para los prestadores de salud.




Ya tiempo que personas se acercan a mi secretaria para consultar por atención cancelada a través de FONASA.

Yo no trabajo con FONASA y me parece adecuado plantear a que se debe.  Creo que el asunto tiene varias implicancias que viene al caso pensar.

Hace ya casi un año quise postular al Fondo Nacional de Salud como prestador. Para esto me animaba mi deseo de acercar mi trabajo profesional a quienes, muchas veces tienen más dificultad de acceso, aquellos que deben recurrir al estado a través de FONASA para costear su salud.

Recordemos que las personas afiliadas a FONASA en Chile corresponden al 79% de las personas adscritas a algún sistema de salud, mientras que sólo el 21 % esta afiliado a Isapres. 



La mayoría de las personas que componen este 79% son personas de bajos recursos.




De forma que más del 88 % de las personas que tienen un ingreso inferior a 250000, en Chile, acceden a FONASA. Esta demás especificar que muchas personas perciben menos de esa suma para poder costear los gastos de su vida mensual.

Mi sorpresa, cuando quise realizar mi aporte a estas personas fue inmensa, pues me encontré con varias trabas que me gustaría contar, pues pienso que es positivo ser consiente de este tipo de cosas, esto posiblemente estimule acciones para su solución.

En primer lugar con el y con el fin de conseguir mi objetivo me acerque a filial comunal de FONASA. En esto, seguí la información disponible en web de FONASA :


Primer Obstáculo:

Esta fue la primera traba que encontré, dicha información es falsa, pues ejecutivo que me atendió en FONASA de mi comuna, me planteó que no, que el tramite solamente se hace en Miraflores con Monjita, Centro de Santiago. No conforme con esto le pedí a dicha funcionaria consultara con su superior. Habló con su supervisor, quien le planteó lo mismo. Repito, la información del sitio web es FALSAa, cuestión a la que tenemos que hacer frente los profesionales que queremos aportar a las personas que más lo necesitan.

Segundo Obstáculo:

Posteriormente, me dirigí a dicha sede ubicada en Monjitas con Miraflores, con sendos convenios 9 páginas de convenio. Y documentos exigidos.  Entre dichos documentos se exige fotocopia de carnet de identidad legalizada ante notario y certificado de títulos. Me parece fácil eliminar dicha exigencia si simplemente FONASA, organización del estado revisara el registro nacional de prestadores individuales de salud, donde están claramente mis datos personales y de título profesional. Recordemos que la Superintendencia de Salud, que posee dichos datos, también es una organización del Estado y bien podrían facilitar el trámite entregando dicha información a FONASA.

Tercer Obstáculo:

Luego de realizar entrega de documentos solicitados con los convenios exigidos, me entero que para ser prestador individual además tengo que comunicarme con una empresa llamada IMED, cuyo dueño es el Sr. Andrés Navarro. Para saber sobre dicha persona, historia y vínculos políticos remito a los lectores al siguiente enlace.

El tema es que esto no implica las mejorías que pueden entregar la tecnología, sino que implica que yo, como profesional, debo pagar cerca de 2 UF, es decir unos 50000. Esto significa que todo profesional que quiere ayudar a quienes más lo necesitan tiene que pagar por ello 50000 pesos constituyendo el tercer obstáculo a enfrentar. (posterior a año 2006)

Al no disponer de punto de venta electrónico y no querer realizar dicho pago, que no me parece razonable, debo postular entregando carta que plantea que,  no contaba en ese tiempo con secretaria fija que se hiciera cargo de ese asunto, y en la pequeña consulta donde estaba no contaba con un computador.

Fue importante mi sorpresa cuando, más de 4 meses después, me enteró que mi solicitud de convenio fue rechazada, eludiendo a este último obstáculo. Es decir, yo no pude acceder a prestar mis servicios para las personas afiliadas a FONASA pues, no poseía un lugar fijo, computador en dicho lugar, ni secretaria  y porque no me pareció entregar a la empresa IMED cerca de 50000 pesos.

Me enteró de lo anterior mediante Carta de la SRA. Soledad Mena Noriega, Jefe del departamento de Comercialización, en la que me dice que estoy rechazado por Normas Técnico Administrativas punto 2.1 letra c) que dice “A contar de la vigencia de las presentes normas [entiendo es posterior a 2006], toda solicitud de convenio de inscripción en la Modalidad Libre Elección, se aprobará bajo régimen de Emisión Electrónica de Bonos [acá se establece implícitamente que hay que pagar a IMED, tener computador en la consulta y secretaria encargada del mismo], de acuerdo a las instrucciones que imparta el fondo.

En función de todo lo anterior tomé la decisión de no trabajar afiliado a FONASA, pues difícilmente me sentiría estimulado a lo contrarió, como ustedes podrán deducir. En otras palabras, querer contribuir a las personas que más lo necesitan a través de FONASA me significo como profesional, perdida de tiempo, dinero y malos ratos.


En lo personal, creo que no perdí más que eso pues, como profesional, puedo cobrar cuanto me parezca por mis servicios y soy muy consciente al respecto con la capacidad de pago del consultante (como ya saben mis pacientes) pero en mi deseo de entregar servicio no recibo, ni quienes piden mis servicios, ningún apoyo de FONASA. "El Fondo Nacional de Salud (FONASA), creado en 1979 por el Decreto Ley N° 2763, es el ente financiero encargado de recaudar, administrar y distribuir los dineros estatales destinados a salud en Chile siendo una de sus funciones financiar las prestaciones de salud de sus beneficiarios." 

En otras palabras el ESTADO NO HA AYUDADO, más bien a complicado entregue mis servicios a quienes recurren a él y según la información estadística, más lo necesitan.

Por esto no atiendo con FONASA, sino solamente particular, claro que las isapres rembolsan dinero con las boletas mias a sus afiliados. En otras palabras, los afiliados a isapres puedes acceder a apoyo que FONASA no entrega.

Por otra parte me he enterado a través de colegas, que una vez afiliado a FONASA, siguen existiendo trabas, como número limitado de bonos a recibir por paciente, pagos atrasados a los profesionales y otros etcéteras.

Si bien ahora cuento con punto de ventas en donde presto servicios y secretaria fija, no me interesa afiliarme a FONASA, ¿tendría que interesarme?. Por ahora no, prefiero seguir cobrando diferencial y según capacidad de pago de los pacientes, acordando honorarios, la mayoría de las veces en la primera sesión.

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.