viernes, 25 de mayo de 2012

La atención de salud mental adecuada para los chilenos es un Privilegio.



Resulta dificultoso creer cuando algún paciente con depresión nos cuenta que al acercarse al sistema público le dan hora para 3 meses después de que pide ayuda. A lo anterior se suma lo complejo que es que les citen a tratamiento de su enfermedad una vez al mes.

Considerando esa información, ¿Qué es posible pensar de las estrategias de Salud Pública en este aspecto?. ¿Qué posibilidad queda a las personas afectadas por trastornos mentales en Chile?.

Sin duda la opción que resulta más conveniente para los afectados es acercarse a la salud privada. Cuando trato con un paciente en el ámbito privado de salud, me es posible como profesional, atenderle en una frecuencia adecuada, de al menos una vez por semana y durante todas las semanas.

El trabajo psicológico requiere una frecuencia adecuada considerando que las modificaciones a realizar si no son persistentes, pueden diluirse con el paso del  tiempo entre sesiones. Y cada sesión hay que comenzar nuevamente sobre la escaza marca que ha perdurado desde la última intervención.

Otra cuestión fundamental, para un tratamiento psicológico es que sea realizado por el mismo profesional, no es conveniente, que un día te vea un profesional y luego otro, a la siguiente cita. Es natural que la formación y fortalecimiento de una relación terapéutica se vea mellada por estos cambios y no permite ni al paciente ni a sus terapeutas, generar el vínculo necesario para enfrentar los obstáculos que se presentan en el camino de la recuperación de la salud.

El tiempo de trabajo con el profesional también debe ser adecuado, no es posible, que un profesional se encuentre limitado a trabajar durante 10 o 15 minutos con un paciente, cuando el requerimiento que impone la enfermedad requiere a lo menos una intervención de unos 40 minutos, que permita al paciente establecerse en el espacio de trabajo, adquirir confianza y contar progresivamente cuestiones delicadas que requieren de un espacio, comodidad, tiempo y pausas adecuados.

Me parece responsable, aclarar a los lectores que las condiciones que establece el sistema público de salud para tratar las enfermedades mentales no responde a las necesidades, que al menos desde la psicología son requeridas. En otras palabras el estado plantea entregar dicho tratamiento pero, no lo entrega.

¿Qué es lo que entrega entonces?.

Entrega cronificación de los trastornos mentales, es decir, transforma a las enfermedades mentales, en enfermedades de por vida. 

Con el tipo de tratamiento que entrega además, muchas veces favorece se adjunten a los trastornos por los que consultan las personas, otras enfermedades, como adicción a los psicotrópicos.


¿Por qué razón los profesionales trabajan en este tipo de entrega de salud (sistema público)?. Pienso que cada profesional tendrá una respuesta a esa pregunta. Pienso que a la base puede existir la necesidad de trabajar y requerir un sueldo. Lo preocupante es, que de ser así esto se ha puesto por sobre la vocación e incluso la dignidad de los profesionales y de las soluciones que están preparados para entregar. En pocas palabras la situación obliga a los profesionales a participar en la denigración de su profesión y en la construcción de desprestigio de sus escasos logros en el contexto dificultosos de trabajo que se les plantea.

Que alternativa tienen los chilenos para tratar sus trastornos mentales, la respuesta es la atención privada de salud. En ella el paciente encontrará una atención adecuada en frecuencia, con el profesional y el tipo de tratamiento adecuado. Lo doloroso, es que la mayoría de los chilenos no cuenta con la posibilidad de pago que implica este tipo de tratamiento.

Algunos psicólogos somos conscientes de estas problemáticas y ofrecemos servicios alcanzables y adecuados a nuestros consultantes con sus particularidades, pues la salud es nuestra prioridad y entendemos que cuando nuestros pacientes están bien gracias a la participación de nuestros esfuerzos, nosotros y el prestigio de nuestra profesión también se ven incrementados. 


Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.









2 comentarios:

  1. Trabajo en sistema público, un sistema que necesita de personas comprometidas con su profesión. Lamento mucho cuando se fomenta la atención privada, aquella que sólo unos pocos acceden y que supuestamente reune a los profesionales "más capaces", entre más fomente lo privado, lo público se verá más desplazado. La atención de salud es un derecho y en privado se transforma en un producto. Dejo lo mejor de mi a las personas, soy un destacado profesional y lo hago para la comunidad.

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    1. Hola Ignacio.

      Efectivamente el sistema público de salud en Chile cuenta con personas comprometidas con su profesión. No sé si pasa con los profesionales, pero existen funcionarios técnicos, que trabajan más de 80 horas semanales para obtener un sueldo de un poco más de 400000 pesos. Si eso no es compromiso ¿Qué podría ser? probablemente necesidad. Yo entiendo que en el ámbito profesional puede existir compromiso, pero ¿qué compromiso percibe una persona afectada por una grave depresión a la que dan una hora de atención luego de SEIS meses de pedida y posteriormente UNA vez al mes?. Cuando a un niño que enfrenta un proceso patológico por pérdidas (por lo que necesita continuidad en el lazo con el psicólogo) le quitan al terapeuta y queda ABANDONADO por el sistema en espera de que llegue otro psicólogo (desconocido por él). Eso no es compromiso por parte del sistema, es simplemente, iatrogenia (es decir el sistema enferma al usuario). Con esa gestión y compromiso es el sistema Público el que, no solamente estimula, sino que obliga al paciente a buscar la atención necesaria en el sistema privado.

      Lo anterior lo planteo, porque estos pacientes terminan atendiéndose conmigo y lo primero que tenemos que abordar es el mal trato de parte del sistema público de salud.

      Al parecer uno de los problemas que podría estar tras la tan mala evaluación que hacen muchos chilenos del sistema público de salud, es que no escuchan a los profesionales y no profesionales comprometidos con el sistema público. Al menos al nivel técnico y de auxiliares no los escuchan siquiera para acordar unos horarios y sueldos dignos a seres humanos. ¿Conoces la cantidad de trabajadores del sistema público de salud que deben extender licencias médicas por las afecciones que les produce su trabajo?. ¿Sabes la cantidad de trabajadores del sistema público que terminan con burnout producto de un estrés mantenido durante un largo tiempo?.
      Con este funcionamiento quien más promueve la atención en el sistema privado de salud ES EL MISMO SISTEMA PÚBLICO, cuestión que yo solamente he constatado, de la que doy cuenta, sin promover, pues lo que busco promover con mis escritos, es todo lo contrario. QUE LA SALUD MENTAL ADECUADA PARA LOS CHILENOS DEJE DE SER UN PRIVILEGIO, QUE EL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD SE HAGA CARGO DE ESTA PROBLEMÁTICA. Entregando sueldos y horarios de trabajo dignos, y tiempos de atención (1 hora por paciente en psicología) adecuados y con una frecuencia de atención óptima (al menos 1 vez por semana en psicología) por paciente.
      Si el sistema no genera estas condiciones, OBLIGA A LOS PACIENTES A TENER QUE RECURRIR A LA ATENCIÓN PRIVADA O A QUEDAR SIN ATENCIÓN. Por esto es que la atención de salud mental adecuada para los chilenos, hoy es un privilegio.

      Saludos.

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