domingo, 25 de marzo de 2012

Primeros indicadores de esquizofrenia o psicosis.


Las esquizofrenias son un conjunto de trastornos mentales graves que es posible detectar antes de que presenten su carácter más dramático y demoledor. Lejos de ser una explosión sorpresiva y violenta, presentan signos y síntomas muy tempranos que son detectables, frente a los que conviene estar atentos.

El proceso de enfermedad psicótica implica no solamente el denominado brote psicótico o esquizofrénico, anteriormente existe una etapa denominada prodrómica. Pródromos, son los signos y síntomas que se presentan como introducción y anticipadamente a la fase crítica de la enfermedad. En el caso de las psicosis y dentro de ellas las esquizofrenias, la etapa prodrómica, es la que se extiende desde la aparición de los síntomas inespecíficos hasta la aparición del primer síntoma positivo (Hafner H, Maurer K. 2005). La etapa prodrómica pude extenderse entre 2 a 6 años, con un promedio de 4.

Algunos síntomas inespecíficos de esta etapa pueden ser:

·     Miedos
·     Nerviosismo
·     Inquietud
·     Falta de energía
·     Lentitud
·     Depresión
·     Desconfianza
·     Disminución del rendimiento
·     Retraimiento social
·     Cefaleas, otras molestias
·     Pérdida de la libido
·     Irritabilidad
·     Ideas de suicidio
·     Promiscuidad sexual
·     Comportamiento autoagresivo
·     Ansiedad
·     Dificultades en el pensamiento y concentración
·     Inseguridad
·     Trastornos del sueño y apetito
·     Hipersensibilidad
·     Cambios en los afectos habituales
·     Disminución de la concentración y/o atención
·     Falta de interés
·     Síntomas obsesivos y/o compulsivos. (Monchablon,Derito y Martínez. 2006)

Una persona que atraviesa dicha etapa prodrómica, además de estos síntomas y signos enfrenta un fenómeno denominado trema. Desde mi punto de vista el trema o temple delirante es el más importante y predictivo fenómeno de la etapa prodrómica.

El trema fue descrito primera y detalladamente por Klaus Konrad (1958). Se trata de una etapa temprana en la que el sujeto además de presentar alguno de los síntomas antes nombrados,  siente que algo ha cambiado, que algo es distinto en el mundo, lo que se denomina desrealización.

De la misma forma, quien experimenta el trema o temple delirante, puede percibir que quienes le rodean han cambiado. Podrá estar frente a frente con alguien conocido y experimentar que no le conoce, que tiene algo extraño. También puede ocurrir lo contrario sentir que conoce muy bien a personas que en realidad no conoce.

El afectado no sabe explicar dicha sensación de trema, pero es como si algo fuese a ocurrir de manera inminente. Como si existiera detrás (contenido paranoide) de las cosas, algo que no comprende, algo extraño y novedoso. Como si existiesen verdaderas redes (contenido paranoide) de reacción entre las cosas que desconoce, que están ocultas.

La palabra trema proviene del mundo del teatro. Algunos actores se refieren así a la sensación de tensión que experimentan antes de salir al escenario. Es la fiebre anterior a ponerse en escena, a estar bajo las luces. Esto es lo que experimenta en sentido figurado la persona que pasa por el trema en la etapa prodrómica. Percibe cambios o extrañeza en como se percibe a si mismo, se siente alejado de sí mismo, algo en su forma de percibirse ha cambiado, lo que se denomina despersonalización.

En relación a su afectividad, existe una sensación de estrechamiento, como si su realidad psíquica se hubiese constreñido, se hubiese llenado de barreras, puede existir una sensación de presión. Es un sujeto aprisionado. Ya no hay libertad, solamente decisiones que le llevan ineludiblemente al desenlace inminente, que puede ser el fracaso o el triunfo, no hay otras posibilidades ni puntos intermedios. También en el ámbito de lo afectivo, sus experiencias están caracterizadas por la perplejidad, es decir angustia, asombro y extrañeza. Las cosas habituales le parecen desconocidas y curiosas.

Ricardo Capponni,  entrega un ejemplo que me parece aclara brillantemente la vivencia del sujeto que experimenta esta vivencia:

“Un paciente en fase de trema al observar su rostro en el espejo dice "sé que es mí cara de siempre, pero la siento rara, con cosas desconocidas". Miraba el delantal blanco colgado en la oficina y decía "yo sé que es el delantal que usan los médicos, mi abuelo usaba uno siempre, pero encuentro que parece que significan algo que desconozco, ¿tendré que saber de los cuerpos que lo han usado?". Estando involucrado en lo descrito, fenómenos de desrealización y despersonalización, son entregados con extrema per­plejidad.” (Capponi, R. 2006)

Frente a estos indicadores es fundamental realizar una evaluación psicodiagnóstica con psicólogo. Dicho procedimiento permite ejecutar acciones para evitar, postergar o preparar al afectado y familia frente a la posibilidad demoledora del primer síntoma positivo ya sean alucinaciones, es decir percepciones sin objetos, sean estas alucinaciones visuales, auditivas, gustativas o táctiles. O delirios, es decir ideas falsas, extrañas y que son creídas sin ningún fundamento en la realidad, que no cambian frente a pruebas de error.

Una vez que ha aparecido uno de estos (alucinaciones y delirios) u otro síntoma positivo el sujeto ha pasado la etapa prodrómica y se encuentra en la siguiente etapa, la etapa prepsicótica. En la fase prepsicótica está a un paso del brote psicótico, la etapa más demoledora y dramática del trastorno psicótico o esquizofrénico.

La invitación es a estar atento a nosotros mismo y nuestros cercanos, a realizar el adecuado proceso psicodiagnóstico con profesional de la psicología considerando que, consulta y prevención, son fundamentales.

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.










3 comentarios:

  1. Por la descripción de síntomas, casi todos podríamos estar en la etapa prodrómica. Preocupante, entré aquí buscando algo inespecífico, que me explique lo que está viviendo una persona conocida, con toda la angustia que conlleva, salgo de aquí sin respuestas. Muy bueno el artículo, explicativo, pero no sé que hacer con la información proporcionada.
    Muchas gracias.

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    1. Hola Mónica, gracias por tu comentario. Efectivamente la denominada etapa premórbida, no es simple de reconocer, y los síntomas no son el único factor a considerar en un psicodiagnóstico clínico. Sin embargo, no me parece pertinente desarrollar todos los otros aspectos en el blog. El blog es para entregar alguna información educativa, más bien general. Pienso que del artículo, el concepto de “trema” o “temple delirante” es muy clarificador. Si este ocurre, es deber asistir a proceso psicodiagnóstico clínico. De cualquier forma, también es recomendable para todo mundo, pues permite acceder a información y análisis más específico y certero en relación a la estructura de personalidad, los aspectos psicodinámicos y los aspectos descriptivos, que no es pertinente en blog.

      Saludos.
      Jorge Salazar.

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  2. Ami me gustaria saber porque cualquier cosa que no siga las normas y se salga de un modo de comportamiento digamos generalizado, siempre tiene un nombre para los psiquiatras ,psicologos, etc, lo compararia con las leyes hechas por la conveniencia de algunos y que los demas las ven como si fueran dioses quienes las hicieran, llaman a la histeria , estress, a la angustia, depresión, transtorno de la personalidad a los que no entran por las normas, antisociales, etc. Obviamente no soy ni pretendo ser un orador ni definir las causas principales que causan todos nuestros desajustes (puesto que son bastantte claras en cada uno, y que no son mas que el entorno que nos rodea, la sociedad. Bueno nada un saludo y gracias por la informacion.

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