lunes, 30 de mayo de 2011

Esquizofrenias


Las esquizofrenias son un conjunto de trastornos que tienen en común alteraciones importantes de la inteligencia de la percepción, afectivas, del lenguaje, de la motivación y de la atención. Estas alteraciones provocan una gran disfunción social y un pronunciado deterioro personal.
Las alteraciones presentes en algunas personas que sufren la esquizofrenia suelen manifestarse a lo menos durante aproximadamente un mes en la persona afectada y alguno de sus signos permanecer a lo menos seis meses. Los signos y síntomas que sufre una persona esquizofrénica pueden ser clasificados como positivos o negativos, se dice que un signo o síntoma es positivo cuando se manifiesta como un exceso o disfunción de las facultades normales y que son negativos cuando lo que ocurre es que desaparece o se inhibe algunas de esas facultades.

En relación a las alteraciones de la percepción, las alucinaciones suelen ser la manifestación más común. Una alucinación es una percepción donde no existe estímulo, es decir, los pacientes pueden olfatear, ver, saborear, sentir (tacto) o escuchar cosas que no corresponden a un estimulo externo. Si bien las alucinaciones pueden corresponder a todos los sentidos las más comunes son las alucinaciones auditivas, es decir, la persona dice escuchar cosas sin existencia de un estímulo sonoro, dentro de las alucinaciones auditivas una de las más características que sufren los esquizofrénicos es que escuchan voces conversando, que comentan todos los actos que ellos realizan o que les critican o insultan.

Dentro de las alteraciones del pensamiento una de las más comunes son los delirios. Los delirios son ideas mantenidas por la persona afectada de esquizofrenia aunque todas las pruebas o hechos demuestren lo contrario a esas ideas. El tipo de los delirios puede ser muy variado, existiendo, por ejemplo, los delirios místicos en los que la persona afectada dice tener alguna relación especial con seres sobrenaturales o los delirios de persecución, en los que la persona afectada dice ser espiada y perseguida por gente que le pretende dañar.

Las personas que sufren de alguna esquizofrenia también presentan generalmente alteraciones del lenguaje, las que pueden manifestarse de distinta manera, por ejemplo, cuando una persona esquizofrénica habla puede saltarse fácilmente de un tema a otro que no tiene ninguna relación, pueden utilizar palabras inexistentes (silogismos) o llegar incluso a decir un conjunto de palabras sin ningún sentido (ensalada de palabras).
En relación a los trastornos que suelen acompañar a la esquizofrenia desde la motricidad o el comportamiento pueden existir alteraciones como la catatonía, manifestada por la rigidez del cuerpo del esquizofrénico y una aparente nula interacción con el medio, puede también presentarse alteraciones del comportamiento súbitas como la agitación y/o la agresividad y también pueden existir manifestaciones de comportamiento inadecuado.

Generalmente los trastornos esquizofrénicos se manifiestan al final la adolescencia y al comenzar la edad adulta, es decir, entre los quince y veinticinco años. Suelen presentarse de manera más tardía en mujeres que además suelen tener un mejor pronóstico. Lo importante es saber que las esquizofrenias son trastornos tratables y que gracias a ese tratamiento pueden permitírsele a la persona afectada y a sus cercanos llevar una vida funcional, normal y feliz.

Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.






sábado, 28 de mayo de 2011

Estrés


El mundo de hoy es uno que corre cada vez más rápido, las exigencias y la competitividad sumadas a importantes amenazas como el desempleo y la violencia son factores que pueden repercutir en la producción de estrés que puede estar a la base de muchas afecciones graves.

El estrés es la manera en la que respondemos a los cambios del medio y sus exigencias. Cuando estos cambios superan nuestras capacidades o no contamos con herramientas para enfrentarlos, el estrés genera un conjunto de síntomas que afectan tanto al cuerpo como a la mente y las relaciones sociales.
A nivel corporal el estrés crónico, es decir, mantenido durante mucho tiempo, es un factor de riesgo para adquirir o agravar enfermedades como la diabetes o cardiovasculares como la hipertensión arterial e incluso infartos tanto cardiacos como cerebrales, la adquisición de adicciones como el tabaquismo, alcoholismo, etc. Problemas estomacales y del sistema digestivo como colon irritable, ulceras intestinales, obesidad.

A nivel mental, el estrés mantenido durante mucho tiempo disminuye la capacidad de concentración, disminuye el nivel de alerta, dificulta resolver problemas simples. Disminuye la capacidad de memorizar y realizar procedimientos, produce insomnio, aumento del apetito, irritabilidad, hostilidad y facilita la aparición y empeoramiento de condiciones como depresión, cuadros ansiosos, etc.

A nivel de las relaciones sociales, el estrés puede producir disfunciones familiares, sexuales, de pareja, laborales y de relación con las amistades. 
La aparición de algunos de estos síntomas puede ser indicador de la presencia del estrés. Si usted cree que las cosas van demasiado rápido puede consultar a cualquier profesional de la salud y de esta forma evitar consecuencias mayores.

Jorge Salazar.
Psicólogo
Cel. (09) 8 222 83 68 
www.psicoterapeuta.cl



viernes, 27 de mayo de 2011

Trastorno obsesivo compulsivo (T.O.C.)

Muchas veces nos resulta cómodo creer que poseemos el control absoluto de nuestras emociones, deseos e impulsos y sin embargo, nuestro dominio es relativo pues, muchas de nuestras conductas obedecen a factores de los cuales no tenemos noticia y mucho menos control.

El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza porque las personas que lo sufren, realmente pierden el control absoluto de algún área de sus vivencias. Lo más importante del T. O. C. es que las personas afectadas son víctimas de obsesiones o compulsiones que se repite frecuentemente, interfiriendo su vida social, familiar, laboral y cognitiva.
Las obsesiones no se producen por problemas o preocupaciones de la vida real sino que más bien ni siquiera se circunscriben al ámbito de lo real y sin embargo, generan problemáticas en la vida de los individuos que las sufren. Las obsesiones son ideas, pensamientos o imágenes repetitivas que son vivenciadas por la persona como intrusas e inapropiadas y que les provocan muchísima ansiedad y malestar. Si bien, la persona que sufre de T. O. C. sabe que esto es producto de su mente y no impuesto desde afuera, no puede mantener control de estas intromisiones indeseadas.

La ansiedad que provocan esas intromisiones denominadas obsesiones, llevan a que el individuo trate de suprimirlas o ignorarlas y es en ese afán de búsqueda de control que el individuo recurre a las compulsiones, que son comportamientos o actos mentales también recurrentes de carácter ritualizado con los que busca neutralizar la ansiedad que le produce la obsesión.

Son obsesiones comunes las que en su contenido se refieren a la idea de la suciedad o contaminación, por ejemplo, personas que creen que al tocar cosas u objetos podrían contaminarse con alguna bacteria o enfermedad pueden ocupar horas importantes de su vida cotidiana lavando sus manos efusivamente, pudiendo provocarse daño en este acto compulsivo. También existen obsesiones que se manifiestas como dudas repetitivas, por ejemplo una persona que duda obsesivamente si ha cerrado bien la puerta de su casa, puede volver a comprobarlo en repetidas ocasiones, perdiendo tiempo que podría significar un retraso a sus compromisos laborales o de otro tipo. Las obsesiones de necesidad de mantener un orden muy riguroso, llevaran a las personas que la sufren a sentir como imperativo que ese orden se mantenga sin variación, ocupando gran parte de su tiempo en ordenar y restablecer dicho orden. Existen obsesiones de carácter agresivo u horroroso y fantasías sexuales obsesivas. Un ejemplo de obsesión de carácter agresivo u horroroso podría ser la idea de asesinar a alguien, lo que puede llevar a la persona que sufre esta idea, a renunciar a la vida social, sentirse culpable o incluso realizar actos compulsivos de diversa clase como rezar cada vez que la idea le venga en mente. Otras formas de obsesiones pueden llevar el contenido de fantasías sexuales que la persona percibe como inapropiadas. Por ejemplo, escenas pornográficas que el afectado reprueba y que podría deteriorar su capacidad de llevar una vida social adecuada frente a la irrupción de dicha obsesión.

Generalmente, las personas que sufren de T. O. C. en alguna etapa de su experiencia se dan cuenta del carácter irracional de sus compulsiones, obsesiones y del significativo deterioro que les provocan en distintos aspectos. El tratamiento adecuado asegura que las personas con T. O. C. puedan llevar una vida saludable sacando el máximo provecho de sus capacidades y consiguiendo relaciones interpersonales satisfactorias.


Jorge Salazar.
Psicólogo
Cel. (09) 8 222 83 68 
www.psicoterapeuta.cl




miércoles, 25 de mayo de 2011

Depresión



La depresión es una afección del estado de ánimo que amenaza a un alto porcentaje de la población chilena. Puede tener diversas características asociadas a una triada donde coexiste la inhibición, la tristeza y autoreproches. Según el elemento de esta triada que predomine es posible incluso caracterizar al tipo de depresión en algún esquema clínico-nosológico.

Muchas veces la depresión puede ser realmente invalidante cuando una persona gravemente afectada no es capaz, por ejemplo, de levantarse a realizar las actividades cotidianas o no le es posible enfrentar nuevos desafíos.

También la depresión esta generalmente asociada a alteraciones del sueño como pueden ser la hipersomnia o en algunos casos el insomnio, vivencias que dificultan al organismo restablecer sus capacidades para continuar con el desafío cotidiano.

A nivel social, la depresión puede constituirse en un entorpecedor de las relaciones sociales de quien la sufra, llevando incluso a convertir a los depresivos en personas solitarias o rechazadas por los grupos. Una persona depresiva puede manifestarse con movimientos lentos, torpes, una mímica facial poco amable y triste, una expresión penosa y por lo tanto puede generar rechazo o irritación de las personas que se les acercan.

Las afecciones cognitivas que pueden estar asociadas a la depresión suelen presentarse como pensamiento enlentecido, dificultad para recordar y en general a nivel de conciencia un nivel de alerta reducido.

Por otra parte, en el ámbito alimenticio, la depresión suele manifestarse con una ingesta reducida y otras veces excesiva de alimentos, lo que puede constituir, cuando no es tratada, problemas importantes secundarios a obesidad o enflaquecimiento.

Las personas depresivas suelen a la vez manifestar mucho sufrimiento que cursa en relación al hecho de sentirse excesivamente culpable y auto reprocharse frecuentemente, se sienten muchas veces que son personas malas o que no merecen ser amadas.

En el ámbito sexual, la depresión es una de las causas de alteración de una vida sexual normal pudiendo generar disfunciones e incluso la falta de deseo sexual, afectando en la vida de pareja, cuestión que podría hacer sentir aun más culpable a una persona que sufre de depresión.

En definitiva la depresión es un trastorno afectivo complejo y que puede extenderse a distintas áreas. Las depresiones no siempre tienen todos estos signos y síntomas sino que muchas veces predominan solo algunos de ellos.

De cualquier forma, es recomendable que si usted sospecha la existencia de algunos de estos síntomas y le preocupan se acerque al profesional adecuado para determinar desde esa óptica la manera más eficiente de intervenir y recuperar una vida satisfactoria en todo ámbito, ya que la depresión es una enfermedad tratable con la ayuda adecuada.

Jorge Salazar.

Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar



lunes, 23 de mayo de 2011

Crisis de Angustia

Las crisis de angustia son parte de los trastornos de ansiedad. Se caracterizan por ser acontecimientos de origen súbito, violento y agudo que invade a la persona provocando un conjunto de síntomas que alcanzan su máximo nivel de intensidad rápidamente en cuestión de minutos.

Algunos de los síntomas que experimentan las personas durante una crisis de pánico son sensación de muerte, malestar en el pecho, dificultad para respirar, sudoración, temor a perder el control o a enloquecer, deseos de huir del lugar, palpitaciones, sensación de atragantamiento, inestabilidad, deseos de llorar.

Es importante destacar que no es necesario que existan todos los síntomas anteriormente enunciados para que se hable de una crisis de pánico, sino que solo algunos pueden dar píe al diagnóstico. Tampoco es necesario que exista algún estímulo externo especial para detonar la crisis, aunque existen casos en que efectivamente ciertos estímulos actúan como señal de detonación de la crisis.

Si bien las crisis de angustia suelen aparecer por primera vez durante la adolescencia también existen casos de la aparición en la adultez. Es importante realizar un diagnóstico diferencial adecuado que descarte la existencia de enfermedad médica subyacente que pudiera generar esta estimulación tan intensa del sistema nervioso y que genera gran disfuncionalidad y malestar.

Lamentablemente las crisis de pánico generalmente son solo parte de otros síntomas y signos que pueden presentarse en varios trastornos de ansiedad.

Para el abordaje de las crisis de pánico existen eficientes medios farmacológicos que acompañado de la terapia adecuada pueden facilitar enormemente la vida de la persona que sufre este tipo de trastorno y llevar a su desaparición pues, su pronóstico es positivo en la mayoría de los casos.


Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.



Anorexia

La anorexia es una de las denominadas disorexias o trastornos de la conducta alimentaria. La alimentación es mucho más que la necesidad de ingesta de nutrientes en el organismo, es un acto cargado de simbolismos y antecedentes históricos tanto a nivel social como individual.

Existen dos tipos de anorexia, las de tipo restrictivo en las que el paciente solamente deja de comer o come en cantidades inferiores a las que requiere su organismo. Y las de tipo compulsivo o purgatorio, en las que el individuo recurre a atracones, es decir, ingestas exageradas de alimentos en algún momento del episodio anoréxico. También este tipo de anorexia se caracteriza por purgas como pueden ser autoinducción del vomito o uso excesivo de laxantes.

La constelación que generalmente rodea al anoréxico dice relación con una sociedad manipuladora donde la delgadez es demasiado deseada como condición de triunfo, fama o aceptación, un ejemplo puede ser el caso de las modelos que pueden llegar a un nivel de falta de calorías tan pronunciado que algunas han llegado al desvanecimiento o desmayo en pleno ejercicio de su trabajo

Las personas que sufren de anorexia se caracterizan por ser personas que se sienten y se perciben gordas y eso genera una preocupación excesiva por la alimentación y mucho temor a engordar, aunque la persona afectada tenga un peso inferior al medicamente normal. En una persona que sufre de anorexia se genera una pérdida de peso inferior al 85% del esperable. Cuando las mujeres ya han experimentado su primera menstruación y caen en un episodio de anorexia dejan de menstruar.

A nivel familia, las jóvenes anoréxicas generalmente pertenecen a familias muy rígidas y manipuladoras y parecieran contestar a esta manipulación familiar mediante la manipulación del propio cuerpo, donde esta manipulación del cuerpo, puede convertirse en condición para desarrollar estrategias de engaño a su familia.

Las anoréxicas son hábiles para ocultar su trastorno a través del desarrollo de purgas u otras trampas con las cuales pretenden expresar que se alimentan lo suficiente, mientras que se las arreglan para que no sea así; ocultan y luego botan la comida, dicen que van a comer afuera y no lo hacen, etc.

La anorexia se genera principalmente en mujeres pero también puede estar presente en varones.

Ésta es una disorexia grave que requiere tratamiento y cuyo desenlace puede ser la muerte. Una buena relación de conversación, de dialogo familiar y la consulta periódica con los adecuados profesionales de la salud puede ser un importante factor protector y por supuesto un insustituible factor terapéutico.


Jorge Salazar
Psicólogo Clínico y Terapeuta Familiar.